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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 26 de abril de 2017

Amor de hijo / En la muerte de mi padre, José Utrera Molina



Te has marchado en primavera. No podía ser de otra manera. Te has ido como soñaste: cara al sol, mirando al mar y sin cambiar de bandera. Has subido al cielo rodeado del cariño de todos tus hijos y de tu querida Lali, nuestra querida madre, tu novia eterna.


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A mi padre, José Utrera Molina

Te has marchado en primavera. No podía ser de otra manera. Te has ido como soñaste: cara al sol, mirando al mar y sin cambiar de bandera. Has subido al cielo rodeado del cariño de todos tus hijos y de tu querida Lali, nuestra querida madre, tu novia eterna.

Nosotros te lo debemos todo. Nos diste la vida, nos transmitiste la fe y un amor apasionado a España. Pero sobre todo un ejemplo de honradez, de caballerosidad y de limpieza que constituye el mayor patrimonio de los que con tanto orgullo llevamos tu sangre y tu apellido.

Llegaste a la política para servir y empeñaste tu corazón, tu tiempo y tu energía en ayudar a los que más lo necesitaban. Jamás miraste el color de los demás y nos enseñaste que no hay que mirar el color de la bandera sino la medida del corazón. 

Para ti, el poder era solo la oportunidad para hacer posible los sueños de muchos. Muchos recuerdan aún las noches en vela que pasaste con los afectados por las inundaciones de Sevilla que se quedaron sin hogar hasta que desde los despachos de Madrid se dieron cuenta que no ibas a cejar en tu empeño. Podrán quitar tu nombre de las calles pero jamás la gratitud de tantos miles de familias a las que procuraste una vivienda digna, escuelas para sus hijos, y tantas y tantas cosas que no cabrían en un libro. 

Tú no lo sabías pero fuiste, sin duda, el mejor de todos. Siempre apreciaste más el abrazo de los humildes que la palmada del poderoso. Porque tú siempre ejerciste la virtud de la humildad hasta el último día. Ahí residía tu verdadera grandeza.

No hay espejo mas limpio en el que poder mirarnos cada día para ser mejores . No he conocido jamás a ningún hombre tan bueno, tan leal, tan cariñoso, tan comprensivo como tú. Tan caballero y tan cristiano. Hoy te hemos puesto tu camisa azul y tus flechas para que ocupes el puesto que te corresponde sobre los luceros. Sobre tu cuerpo, tu bandera, la que juraste un día defender y has honrado hasta el último día de tu vida limpia y ejemplar. España está en deuda contigo.

Dios ha querido que estos últimos días te hayamos acompañado en el final tus ocho hijos con Mamá. Todos unidos como siempre quisiste. Una familia que siempre te querrá y para la que siempre serás referente y amalgama de su unidad y fortaleza.

Gracias por todo y hasta siempre, querido papá. Para mi jamás habrá otro referente mejor ni más completo. Pídele a la Virgen de la Esperanza y a ese Cristo de la buena muerte que te han acompañado en tu último día entre nosotros, que nos bendiga a todos y sobre todo, a tu querida España.

Tu hijo que tanto te quiere y admira, en nombre de toda tu gran familia que jamás te olvidará.


Palomo Linares, el maletilla que llama a las puertas del cielo


Enrique Ponce y Manuel Caballero, a la entrada del tanatorio - Efe


Multitudinario adiós del mundo del toro, la cultura y la política a la popular figura: la famila Lozano, Rincón, Ponce, Cospedal y Raphael se despiden del torero.


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Palomo Linares, el maletilla que llama a las puertas del cielo


ROSARIO PÉREZ - Madrid, 25/04/2017 
De blanco y plata amanecía el día tras la lluvia de la madrugada más triste para los más cercanos a Sebastián Palomo Linares. Desde ministros a acomodadores, desde primeras figuras a banderilleros... Todos quisieron despedirse de Palomo en su último paseíllo, su último vuelo. «Qué fenomeno», era la expresión más repetida.



Un artista se lo imaginaba con su hatillo al hombro, de maletilla, llamando a las puertas del cielo y pidiendo una oportunidad. «La que va a formar allá arriba...» Sonrisas a media asta y lágrimas de dolor en las caras de pesar, en el rictus de luto de la familia taurina, especialmente de aquella tan suya, la de los Lozano, muchos más que sus descubridores y sus apoderados: «Era como un hermano más». Don Pablo, el primero que vio sus condiciones, rememoraba aquella época en la que un muchacho quería abrirse camino: «¡Y vaya si se lo abrió!» También don José Luis y don Eduardo: «Es el único caso en la historia que desde becerrista ya era figura». Sus sobrinos, Pablo y Luis Manuel, guardaban en el tesoro de la memoria anécdotas con el torero de Linares: «No se repetirá un caso igual».

María Dolores de Cospedal- Efe

Allí estaban también los hijos del maestro y su pareja, Concha Azuara. No había consuelo posible para quien pierde lo que más ama. A las puertas del tanatorio La Paz de Tres Cantos una nube de periodistas y fotógrafos enfocaba el luto de la Fiesta. Multitud de personalidades del mundo de la política y la cultura (que también engloba al toreo) acudieron a dar su último adiós a Palomo y a dar el pésame a la familia.

Toreros apoderados por la casa de Alameda de la Sagra, como César Rincón y Manuel Caballero, acompañado por su mujer, Carloti. «Era un genio dentro y fuera de los ruedos», manifestaron los toreros al unínoso, mientras Carloti comentaba el reciente partido de golf que había jugado Palomo con un pantalón pintado por él mismo. «Era un creativo».

César Rincón- Efe

Enrique Ponce, junto con Victoriano Valencia, ensalzó la lucha y la raza de aquel chiquillo que salió de la nada: «Encarna el sueño del maletilla que se convierte en figura del toreo». Además de destacar su grandeza en la arena, elogió también su pasión por la pintura y sus andanzas en el cine. «"Solo en esta plaza" marcó mucho», dijo. Uno de los íntimos de Palomo recordó entonces su «tonteo» con Marisol y las primeras 250.000 pesetas que ganó en plazas como Castellón. «Se puso en un dinero muy bueno».

La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, gran admiradora del torero, quiso rendir «un homenaje personal a un hombre que encarnó muchos valores, un hombre bueno, honesto, generoso y muy amable, al que solamente podemos agradecer todo lo que hizo»

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Curro Vázquez y Fernando Domecq

Otro de sus amigos, el cantante Raphael, paisano suyo, declaró que se ha ido «una persona maravillosa; nos tenemos que quedar con el coraje y lo luchador que fue hasta el final».

El productor teatral Enrique Cornejo comentó que Palomo «fue un maestro grande de la tauromaquia, pero también un gran artista en otros campos de la cultura».

Ana Obregón, «rota de dolor por el vínculo "tan especial" que tenía con él y su familia», lamentó su pérdida en declaraciones recogidas por Efe: «Lo que no pudieron hacer los miuras lo ha conseguido su propio corazón». Norma Duval también expresó su pesar.

Curro Vázquez, Fernando Domecq, José Luis Seseña, El Soro, El Madrileño, Eduardo Gallo, Aníbal Ruiz, Rafael Corbelle, Lázaro Carmona ... El goteo -«cómo se pasa la vida/ cómo se viene la muerte»- de gente era imparable, tanto como el tirón popular de un torero irrepetible.

martes, 25 de abril de 2017

El Toreo, fala galego / por Hilario Taboada



 Retrato de Alfonso Cela "Celita"




Juan Medín, presidente del Casino; Carlos Fernández Barallóbre, escritor; el pintor Marcial Ortiz y Mary Carmen Calviño, ponente de Cultura. Y naturalmente el retrato del torero.


Capello: se cree el ladrón.. / por Juan Manuel Rodríguez




Capello acaba de decir que, cuando Messi juega en el Bernabéu, los futbolistas del Real Madrid van a lesionarlo. Si Fabio cree que hay jugadores, ya sean del Madrid o de cualquier otro equipo, que reciben la consigna de ir a lesionar a otro futbolista es porque él mismo´debió ponerlo en su día en práctica y, desde el banquillo, pediría a sus jugadores que fueran a cazar a la estrella del equipo rival. 


Capello: se cree el ladrón...

El Real Madrid ha perdido en la Liga tres partidos de treinta y dos, uno en casa (el del domingo ante el Barça) y dos fuera, ante el mejor Sevilla en el Pizjuán y ante el Valencia en Mestalla. Conviene recordar cómo perdió el Madrid esos tres partidos: el más reciente, el 2-3 ante el Barça, en el último segundo del último minuto de la prolongación, con el equipo volcado al ataque... y con un futbolista menos por expulsión de Ramos. Contra el mejor Sevilla de la temporada, el del sampaolismo en vena y el de N'Zonzi Balón de Oro, al Real se le esfumaron los 3 puntos también en el último segundo; y, en el partido más raro que le ha tocado afrontar al Madrid en esta Liga, el Valencia se puso 2-0 por dos fallos groseros en defensa y, tras acortar distancias el equipo de Zidane, el de Voro acabó pidiendo la hora.

Habrá quien diga que el Madrid también ha ganado partidos en el último instante (el del Molinón ante el Sporting sin ir más lejos) pero lo cierto y verdad es que el Real, del que se alaba su "pegada", nunca se ha desmoronado, como sí le pasó al Barça en París, Turín, Coruña o Málaga. El Madrid perdió el domingo ante el Barça porque ambicionaba la victoria, quería más, no se conformaba con un empate que, casi, casi, le entregaba la Liga en bandeja de plata. Pero estaba claro que una derrota tan suculenta como esa iba a ser aprovechada para hacer sangre y sacarle las tripas tácticas a Zinedine Zidane, a quien buscan las cosquillas desde el primer día. Para los autores intelectuales del "Zidane bajó al Castilla" o del "Zidane tiene una trayectoria sospechosa como entrenador", La Undécima, el Mundial y la Supercopa o la trayectoria ejemplar del equipo tanto en la Liga como en la Champions no iban a suponer un obstáculo.

Por supuesto que Bale no jugó contra el Barça porque le ilusionara sino porque el futbolista le dijo a su entrenador que se encontraba en condiciones y para Zidane, como para muchísimos otros técnicos, periodistas o aficionados, la BBC es innegociable si está bien. Así que Bale, que es otra de las dianas preferidas del periodismo, jugó porque se encontraba bien y porque, estando bien, Zidane considera que está por encima del resto; y Bale... se volvió a lesionar. Es tan reduccionista y tan simplón el periodismo que si, al final, esta Liga se le escapa al Madrid habrá sido porque Bale jugó 35 minutos contra el Barça y no porque al equipo de Luis Enrique no le hayan pitado aún un penalti en contra, por poner un ejemplo.


PD: Nunca me gustó Fabio Capello, nunca. Siempre me pareció un vendeburras con una cohorte de adláteres dedicados a lavar su imagen como técnico. Capello acaba de decir que, cuando Messi juega en el Bernabéu, los futbolistas del Real Madrid van a lesionarlo. Si Fabio cree que hay jugadores, ya sean del Madrid o de cualquier otro equipo, que reciben la consigna de ir a lesionar a otro futbolista es porque él mismo´debió ponerlo en su día en práctica y, desde el banquillo, pediría a sus jugadores que fueran a cazar a la estrella del equipo rival. Como les sucede a tantos otros, Capello entró en el Real Madrid pero el Real Madrid no entró jamás en él: "Se cree el ladrón..."

Hasta siempre, Sebastián / Paco Mora



Ha muerto Sebastián Palomo Linares. Se me ha marchado un amigo. Con él compartí muchas conversaciones y vivencias y unas cien corridas de toros de las que narré, teniéndole como compañero, para Castilla- La Mancha TV. Fue un fenómeno social, sobre todo desde que el año 72 cortó un rabo a un toro de Atanasio en Madrid. Desde 1939 no se concedía tal trofeo en Las Ventas. 

Hasta siempre, Sebastián

En el ruedo era intratable; en la distancia corta y como amigo, gloria bendita. Aguantaba todas las bromas, todos los puyazos y todas las ironías. Pero, ¡alto!, tenía que estar seguro de que eras para él un amigo de verdad. Solo así podías tocarle los costados.

Ha muerto Sebastián Palomo Linares. Se me ha marchado un amigo. Con él compartí muchas conversaciones y vivencias y unas cien corridas de toros de las que narré, teniéndole como compañero, para Castilla- La Mancha TV. Fue un fenómeno social, sobre todo desde que el año 72 cortó un rabo a un toro de Atanasio en Madrid. Desde 1939 no se concedía tal trofeo en Las Ventas. Aquello suscitó múltiples discusiones y diatribas, pero desde entonces nadie ha vuelto a pasear con ese trofeo en las manos por el ruedo de la primera plaza del mundo.


En sus inicios se dieron todas las condiciones necesarias para que su lanzamiento estuviera cargado de literatura, poesía, romance y revolución social. Hijo de un trabajador de la mina en ese pueblo “andaluz y minero” con cuyo nombre sustituyó el Martínez de su segundo apellido, Sebastián Palomo Linares fue su nombre de guerra, su marca y su desafío. Y con una casta a prueba de bomba, y sin más mimbres que un hatillo al hombro y todas las hambres de pan y de gloria en su breve y enrabietada humanidad, haciendo “autoestop” salió de Linares hacia Madrid, con la idea fija e insoslayable de participar en aquella “Oportunidad” organizada por los hermanos Lozano en la madrileña plaza de Vista Alegre. Como el César, llegó, vio y venció. Y ahí empezó todo.

En el ruedo era intratable; en la distancia corta y como amigo, gloria bendita. Aguantaba todas las bromas, todos los puyazos y todas las ironías. Pero, ¡alto!, tenía que estar seguro de que eras para él un amigo de verdad. Solo así podías tocarle los costados, porque si no, se revolvía y era capaz de destruirte con una dentellada dialéctica. Repito, era un auténtico casta. Quiso hacer cine y lo hizo, y ya retirado, se empeñó en pintar y pintó. Solo su propio corazón ha podido con él.

Televisé, junto a mi inolvidable maestro Matías Prats, su retorno del 93, en el que -con su ya blanca y aleonada cabellera- todavía tuvo fuelle para matar seis toros con todos los Lozano haciendo fuerza en el callejón. Ellos fueron sus consejeros, sus mecenas y sus apoderados hasta el último día de su vida torera y aún después. Palomo fue la obra maestra de los hermanos Lozano. Eduardo, José Luis y Pablo velaron con él sus armas e incluso sus sueños. Desde la célebre “Oportunidad” de Vista Alegre en la que le enseñaron a coger la muleta, hasta que después de su última vuelta y tras pisar, también por última vez, la arena de Las Ventas decidió echar definitivamente el telón a una carrera intensa, fructífera e incluso trepidante. Estoy seguro de que allá arriba, ahora mismo ya ha puesto a cavilar a todos los arcángeles toreros que le esperaban como uno de los suyos.

Mi sentido pésame a sus hijos -sobre todo al pequeño, con el que tan buenas migas hice-, a su hermano mayor que tantas veces nos acompañó cuando televisábamos corridas por Andalucía, a toda su familia, y, sobre todo, a los Lozano, de los cuales fue alegría y tormento, porque nada -bueno o malo- de lo que le ocurriera a Sebastián les era ajeno.


lunes, 24 de abril de 2017

La muerte de un torero: Sebastián Palomo Linares


Sebastián Palomo Linares


Ha muerto un torero y amigo. Una figura que engrandeció la Fiesta en su abnegada y triunfal trayectoria, y una excelente persona que logró transmitir a cuantos le conocimos sus altas dotes de caballerosidad, bondad y dignidad personal.
Sebastían Palomo Linares fue leyenda en vida, y ya  forma parte legendaria de la historia del toreo.
Expresamos nuestro más sentido pésame a su familia, amigos, y a la afición en general por esta lamentable e irreparable pérdida, al tiempo que elevamos una oración por su alma. Que Dios lo acoja en su gloria.

Madrid, 24 de Abril de 2017

Juan Lamarca López
Administrador




Muere Sebastián Palomo Linares a los 69 años
El último torero que cortó en un rabo en Las Ventas no ha podido superar la intervención quirúrgica de corazón a la que se sometió hace unos días.


ABC.ES / 24/04/2017 17:32h
El matador de toros retirado Sebastián Palomo Linares, de 69 años, ha fallecido hoy en el hospital madrileño Gregorio Marañón, de acuerdo con la Fundación Toro de Lidia, donde permanecía ingresado tras ser sometido a una intervención quirúrgica cardíaca.

Según el parte médico facilitado el pasado sábado por el Servicio de Cirugía Cardíaca del hospital, en la intervención se practicó a Palomo Linares un doble bypass, la sustitución de la válvula mitral y la reparación de la válvula tricúspide.


La operación transcurrió sin incidencias pero, debido a la disfunción biventricular severa que presentaba el torero previa a la cirugía, precisó luego «soporte circulatorio con dispositivo mecánico».

Su fallecimiento ocurre apenas días después de la inauguración de su exposición «50 años de creación artística. Sebastián Palomo Linares», que abría sus puertas el pasado jueves en el Palacio del Infante don Luis de Borbón en Boadilla del Monte. «Me da mucha pena no poder estar ese día, pero no he querido retrasar el acto, ya que llevamos tiempo preparando todo con mucha ilusión», aseguraba el diestro horas antes de pasar de nuevo por el quirófano.


El torero, nacido en Linares (Jaén) el 27 de abril de 1947, comenzó a ir a capeas a los ocho años y el 20 de julio de 1964 se inició profesionalmente, cuando participó en una novillada de concurso en la Plaza de Vista Alegre de Madrid. Dos años después, en 1966, recibió la alternativa en la plaza de Valladolid y contó con Jaime Ostos como padrino y con Mondeño como testigo.

Su primera oreja en la Monumental madrileña la obtuvo unos días después, en su actuación del 22 de mayo, de un ejemplar de Baltasar Ibán en presencia de El Viti y Manolo Martínez; y su primera salida a hombros acaeció el día 26 de mayo, cuando le cortó las orejas a Andrajoso, un toro de Juan Pedro Domecq, en un cartel que completaban Diego Puerta y Francisco Rivera «Paquirri».

Ese mismo año, el de su definitiva consolidación en figura, salió a hombros por la Puerta del Príncipe de la Maestranza de Sevilla junto a Limeño y El Hencho.

La confirmación de alternativa, y a la vez su debut en Las Ventas, llegó el 19 de mayo de 1970. Ofició de padrino Curro Romero y de testigo Juan José.

Palomo Linares se retiró en 1982 tras una corrida en Bogotá, pero reapareció un año después en Lima. Tras otra retirada en 1985 y otra aparición en 1993, se retiró definitivamente en 1995 en una corrida de toros nocturna en Benidorm.
A su actividad como torero se suma la de ganadero, así como la citada de pintor y también actor, tras participar en «Solo los dos» (1968), a las órdenes de Luis Lucia, junto a Marisol, o «Nuevo en esta plaza» (1966), también junto a la actriz.






En la muerte de don José Utrera

Desde este medio 'Del toro al infinito' lamentamos profundamente la muerte de don José Utrera Molina y enviamos a toda la familia, amigos, y camaradas nuestro más sincero pésame.

Patrono, amigo y ejemplo a seguir por su Lealtad y Fidelidad a España, por su lucha constante, hasta el último de sus días, por la Verdad.

Rogamos una oración por su alma y a él que siga velando por España, desde el Cielo.


El exministro José Utrera Molina ha fallecido este sábado en Nerja (Málaga) a los 91 años de edad. Utrera Molina nació en Málaga el 12 de abril de 1926, era un abogado y político español y ocupó importantes cargos durante del Régimen del Generalísimo Franco. Eera suegro del político Alberto Ruiz-Gallardón.

Este ilustre malagueño era Licenciado en Derecho y Graduado Social por la Universidad de Granada. Ejerció el cargo de Gobernador civil en las provincias de Ciudad Real (1956-1962), Burgos (1962) y Sevilla (1962-1969).

Ya en 1969 fue nombrado Subsecretario del Ministerio de Trabajo, cargo que desempeñó hasta junio de 1973. También ocupó la posición de Delegado del Gobierno español ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Don José se caracterizó en el desempeño de sus funciones y cargos durante su carrera política con un inusitado afán de servicio a la sociedad en justa aplicación de los postulados de justicia social que le inspiraban su falangismo y como aportación a la gran obra del Caudillo a quien siempre honró con lealtad siendo fiel a su su memoria hasta su muerte.

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Editorial de Julio de 2016
Ochenta años de legitimidad
Jaime Alonso
Vice-Presidente Ejecutivo FNFF 
La legitimidad es un término asociado a las Ciencias Políticas, al Derecho y a la Filosofía, que designa aquello que está en concordancia con lo que expresa el ordenamiento jurídico. La legitimidad se da cuando las leyes, orientadoras del bien común y los intereses generales que dictamina una autoridad, tienen vigencia, son acatadas. Para ello, la norma emitida debe contar con los atributos de validez, justicia y eficacia, que implican que la ley sea promulgada por un órgano o autoridad competente; sea justa, razonable y equitativa; y que los ciudadanos la sigan, la acaten y la cumplan. La legitimidad, dota de la capacidad necesaria para realizar una función pública que implique ejercer el poder y el sometimiento ciudadano. 

Los estudiosos de la teoría del poder y el constitucionalismo sostienen que la legitimidad implica la justificación ética del origen del poder, de ahí que, en los sistemas políticos, la democracia nominal no sea la única instancia legitimadora del poder. La legitimidad se obtiene mediante una serie de normas y procedimientos del Estado que dotan a determinados funcionarios de autoridad pública y mandato, mientras que la legalidad es todo el sistema jurídico sobre el que se sustenta la organización política de un Estado, de ahí que el ejercicio del poder deba someterse al ordenamiento jurídico, como instrumento legitimador. En este sentido, cuando el poder legítimamente obtenido violenta las leyes pierde, automáticamente, legitimidad, quedando ilegitimado en su ejercicio. 

Uno de los pilares sobre los cuales se viene construyendo la propaganda de izquierdas con mayor necesidad, desde los orígenes de la Transición, es la de considerar ilegítima la rebelión, por facciosa, rebelde y antijurídica, con ello pretenden obtener el apoyo social del que carecían y una autoridad moral de la que estaba desprovista su causa, dotando, a sensu contrario, a la II Republica, de toda la legitimidad de un estado de derecho, donde la libertad, el ejercicio del poder político, la elección de los gobernantes, la justicia y el progreso encontraba pleno acomodo. 

Se tuvo la convicción común, cuando el relativismo aún no había adquirido en nuestra sociedad carta de naturaleza, de que los poderes actuantes en la Republica el 18 de Julio eran sustancial y formalmente ilegítimos en origen y en su ejercicio. En apoyo y justificación de tal convicción acudimos a la enseñanza de teólogos y juristas como Santo Tomas, Mariana, Francisco de Vitoria o Suárez, quienes proclamaban como santo el derecho a rebelarse por la fuerza al tirano que usurpa el poder y pretende oprimir los derechos más sagrados del ciudadano. Las pruebas que evidencian, en la II República, la ausencia de todo móvil moral, de un Gobierno que no acredito servir, sino violar el interés nacional y que carecía de todo título para mandar y ser obedecido, trataremos de resumir brevemente. De ahí la importancia del acto constitutivo, el 18 de Julio de 1936, de la rebelión del pueblo y ejército en verdadera e intensa comunión, Alzamiento Nacional, fijador del futuro histórico creado y aún reconocible a pesar de los últimos cuarenta años de sistemática destrucción. 

Nadie niega que la sustitución de la monarquía por la república, producido en Abril de 1931, se realizó fuera de todo cauce constitucional, y como consecuencia de un hecho de fuerza indisimulado bajo apariencia de legalidad de unas elecciones municipales no plebiscitarias, y entonces y después, tácitamente consentido por el propio Monarca Alfonso XIII. Tampoco que la Constitución republicana fue expresión de la voluntad común de los españoles, ni fundamento de un Estado moderno. Al promulgarse, el 9 de Diciembre de 1931, la Constitución fundamenta su vigencia en una titulada “Ley de Defensa de la República” de 27 de Octubre anterior, con lo que su vigencia queda desvirtuada apenas nacida, poniendo en manos del Gobierno todos los resortes para hacer totalmente ilusorios los derechos individuales en ella reconocidos. Ilegitimidad de origen. 

La ilegitimación de la República, en su ejercicio, se consuma en la inconstitucionalidad del Parlamento elegido después de las elecciones de 16 de Febrero de 1936, donde ha quedado plena y documentalmente probado que, en distintas provincias, se utilizó el procedimiento delictivo de falsificación de actas, proclamándose diputados a quienes no habían sido elegidos. Que, con evidente arbitrariedad, se anularon elecciones de diputados en varias circunscripciones para verificarse de nuevo, en condiciones de violencia y coacción que la hicieron inválidas. Y se declaró la incapacidad de diputados que no estaban real y legalmente incursos en ella, afectando de manera transcendental y decisiva en la constitución de la cámara y en la formación de Gobierno. 

Con independencia de los vicios constitucionales señalados, el Estado existente en España el 18 de Julio de 1936, perdió todo atributo de mando y soberanía, al incurrir en caso flagrante de desviación de poder, al transformar el discurrir pacífico y civilizado del derecho dentro del Estado, en un proceso revolucionario sectario puesto al servicio de la violencia y el crimen. Ello quedó patente desde la comisión del Crimen de Estado que representa el asesinato de D. José Calvo Sotelo y las circunstancias que rodearon al mismo. Queda igualmente patente cuando, agotados los medios legales y pacíficos, al producirse el Alzamiento Nacional el 18 de Julio de 1936, el supuesto Gobierno que pretendía dominarlo, en lugar de acudir a los medios legales y constitucionales permitidos, declarando el Estado de Guerra, acudió al procedimiento jurídicamente inconstitucional y moralmente incalificable de armar al pueblo, constituir “tribunales populares” y proclamar la anarquía revolucionaria como “patente de corso” para los miles de asesinatos cometidos, cuya responsabilidad recae plenamente sobre las autoridades republicanas que los instigaron, consintieron y dejaron sin efecto. 

Por ello, habiendo tenido que acudir a la suprema apelación de los resortes legales de fuerza que encerraban el único medio de restablecer la moral y el derecho, no puede calificarse de rebeldes a las fuerzas actuantes en el Alzamiento Nacional, sobre cuya victoria y desde el origen, el 1 de Octubre de 1936, se fue construyendo y cimentando un Nuevo Estado, social y de derecho, tan distinto y superador de las viejas contiendas políticas, que aún perdura en la conciencia del pueblo, a pesar de la tozuda y pertinaz falsificación de la historia. 

De la “Era de Franco” arranca todo. Hasta Luis María Ansón, antes de su oportunista antifranquismo, escribió en la tercera de ABC de 30 de Noviembre de 1975 “…en 1939, España era un país arrasado y exangüe. La ingente tarea de reconstrucción nacional cayó sobre las espaldas de la generación que hizo la guerra. Gigantesco fue el esfuerzo y durante largos y duros años los mismos hombres que habían combatido al viento de unas banderas cubiertas de sangre y de gloria, derramaron a chorros el idealismo y la generosidad para levantar de su postración al país entero. Se derrotó al hambre, erradicóse el analfabetismo, se inició el galopante desarrollo económico. Treinta años después, en 1969, cuando D. Juan Carlos fue designado sucesor, el país era distinto, estable, ordenado, respetado y potente. Reconocerlo así es una tarea de elemental rigor histórico”. Del que carece Luis María, desde entonces, a tenor de sus publicaciones y artículos periodísticos. 

Rigor histórico que nos permite afirmar que ese régimen, en toda su parte normativa y constitucional fue derogada y, por tanto, reconocida por la vigente Constitución, en virtud de la Ley para la Reforma Política, establecida a la muerte de Franco, por su sucesor el Rey Juan Carlos I, quien aceptó la designación “a título de Rey” y declaró que recibía de “S.E. el Jefe del Estado y Generalísimo Franco la legitimidad política surgida el 18 de Julio de 1936, en medio de tantos sacrificios, de tantos sufrimientos, tristes, pero necesarios, para que nuestra Patria encauzase de nuevo su destino”. Y, al ser proclamado Rey, a sus conocidos elogios a Franco añadió que “…su recuerdo constituiría para él una exigencia de comportamiento y de lealtad para con las funciones que asumo al servicio de la Patria”. 

Resulta, por ello, imprescindible que no se perpetúe la audacia de la izquierda, combinada con la ignorancia o falta de gallardía de los representantes de la derecha en la llamada “Memoria Histórica”, como fórmula para dinamitar la reconciliación alcanzada por los españoles en muchas décadas y deslegitimar todas las instituciones devinientes de la transición. La propia firma del Rey, a la referida Ley de Memoria Histórica que deslegitima su origen, le coloca en una arbitraria y ambigua posición de interinidad. Con ello se vuelve, en palabras del coautor de la Reforma Política Fernando Suarez “a una intelectual guerra civil, inherente a querer haber tenido razón, seguir teniéndola y desde ahí juzgar, condenar y excluir a quienes no comparten el mismo punto de partida”. 

La gran tentación de la deriva política en la que se encuentra España, consiste en mirar con resentimiento al pasado, dejando la convivencia pacífica y reconciliada sellada por Franco y en la Constitución, como ilegitimas la decisiones, tomadas en estos ochenta años, que es urgente revisar para la definitiva reconciliación, se supone que republicana, de los españoles. Partiendo a España, de nuevo, en dos bandos, en uno estarían los inmaculados, sin culpa o responsabilidad alguna. En el otro lado, los vencedores de ayer, los apestados, merecedores de todo escarnio y vilipendio. 

Porque, cuando se miente con total solvencia y se acepta sin disimulo que la enseñanza a las nuevas generaciones debe consistir en que la democracia exige denigrar al régimen que la hizo viable, mientras que la segunda República española se configura como modelo a recuperar, significa que el mal de la incultura, el sectarismo revolucionario y la envidia igualitaria se ha vuelto a apoderar del alma del pueblo español. Y cuando las falsificaciones se producen en un Parlamento donde solo se puede acceder designado por unos jefes, cuyo silencio cómplice agrava el problema, significa que estamos ante un mal crónico de siembra de discordia, frente al que es preciso reaccionar. 

Esto no es solamente un ataque al denominado franquismo. Es una causa general contra una herencia de cultura y moralidad. Tiene la enormidad de un auto de fe pagano, de un siniestro proceso de acusación y condena carente de garantías para el acusado y defensores. La exageración tiene significado: destruir la unidad y armonía del primer pueblo que derrotó al comunismo y sus adláteres, acogió al humanismo cristiano, lo proyectó en sus conquistas, lo defendió catorce siglos frente a enemigos superiores y es parte sustancial de lo que fuimos durante dos mil años. Por ello no podemos amilanarnos, ni renunciar al combate ideológico e histórico.