la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 24 de mayo de 2017

Pedrés quieto, Pedrés serio.../ Por Paco Mora


Alternativa de Pedrés en Valencia 12 de octubre de 1952.
 Padrino,  Miguel Báez y Espuny("Litri")


Pedrés, además de un grandioso torero de una quietud y un valor impresionantes, fue un innovador que hizo suyo un terreno frente a los toros que todo el que lo piso después de él se hizo rico. Paco Ojeda, Dámaso González y José Tomas son buena prueba de ello.



Pedrés quieto, Pedrés serio...

Primero las Generales de la Ley. El pase con que Juan Leal inició la faena a su primer toro en la corrida número trece de San Isidro en Las Ventas de Madrid no es la “Pedresina” sino “El Fallero”, llamado así porque el torero albaceteño Pedro Martínez “Pedrés” lo estrenó en las Fallas de Valencia allá por el año 52 del pasado siglo. Se trataba de un pase cambiado por la espalda, citando con la muleta plegada y aguantando la embestida del toro situado en las cercanías de las tablas. Pedrés solía comenzar con “El Fallero” muchas de sus faenas. Ese pase era para él como una declaración de intenciones.

“La Pedresina” era una arrucina al revés, sacándose al toro por arriba. Ambos pases, de evidente exposición, fueron muy imitados hasta el punto de que, incluso en tratados de Tauromaquia posteriores al gran torero manchego, se han calificado todos los pases por la espalda como “pedresinas”, con evidente error, debido a que no todos los que escriben conocen la realidad del toreo y, en muchas ocasiones lo hacen de oídas, sin conocimiento del solfeo de la Tauromaquia.

Ha tenido que ser un valiente torero francés -gracias Juan- quien se acuerde de que Pedrés fue uno de los grandes del siglo XX y de que se encuentra encallado en una silla de ruedas hace más de un año, sin habla e inmóvil, a causa de un accidente en el que cayó hacia atrás y recibió un tremendo golpe en la nuca. Nadie, ningún torero, ha sabido hacer honor a sus mayores y recordar que uno de los suyos sufre tan lamentable situación. Así está la Fiesta…

Porque Pedrés no fue uno más en el toreo; fue, primero, un torero revolucionario que tras un corto periodo de descanso volvió convertido en un magnífico muletero y toreó muchas corridas alternado con El Cordobés y las figuras de su tiempo. Tuvo grandes triunfos en todas las ferias de España, Francia y América, abriendo las puertas grandes de las principales plazas de España, incluidas las de Las Ventas, la Maestranza, Bilbao, Pamplona y Barcelona. Tuvo como apoderados sucesivamente a Camará -que dirigió la carrera de Manolete-, Domingo Dominguín y José Ignacio Sánchez Mejías, hijo del cuñado de Gallito, herido de muerte en Manzanares, de quien Lorca escribiera: “No hubo príncipe en Sevilla que comparársele pueda”.

Pero es que Pedrés, además de un grandioso torero de una quietud y un valor impresionantes- “Pedrés serio, Pedrés quieto / como los molinos quieto, como los molinos serio”, escribió el poeta Rafael Duyos-, fue un innovador que hizo suyo un terreno frente a los toros que todo el que lo piso después de él se hizo rico. Paco Ojeda, Dámaso González y José Tomas son buena prueba de ello. Seguramente sus consejeros taurinos no le han hablado al joven ministro de Cultura de quien ha sido Pedrés en el toreo, si lo hubieran hecho, ya estaría el torero de Albacete en posesión hace tiempo de la Medalla de las Bellas Artes asignada al toreo.

En cuanto a la corrida de hoy, una más, una de tantas de esta feria de San Isidro de toros descastados que pasean su mansedumbre por la arena de Las Ventas, aburriendo al personal. Y eso que en la plaza ha habido tres toreros como Luque, Fortes y Leal, que han demostrado su valor en el empeño de luchar contra lo imposible. Con decir que los protagonistas de la tarde han sido Florito y sus cabestros, está dicho todo…

Las Ventas. "El presidente enojado" / por Rafael Comino Delgado

Javier Cano, presidente de la novillada de Colombo

Si de verdad quiere a la Fiesta de los Toros creo que debería dimitir y no volver a subir al palco, para no hacerle más daño, no desprestigiar más la plaza y no hacer más el ridículo.


"El presidente enojado"

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
En la plaza de toros de las Ventas de Madrid hay un grupo de aficionados, naturalmente muy malos aficionados, entre los que cuento al presidente don Javier Cano Seijo, que van a la plaza ya enfadados y dispuestos a protestar por todo lo que ocurra (siempre que el torero actuante no sea de su agrado) aunque sea oportuno y esté bien hecho.

Por razones que se ignoran, su talante es el de permanentemente enfadados, al menos en la plaza de toros, y dispuestos a reventar las faenas que ellos de antemano deciden. Seguro que tal actitud debe tener un condicionante psicológico, alguna tara mental congénita o adquirida, que un buen profesional de la Psicología nos la aclararía.

La plaza de las Ventas es la primera del mundo por multitud de razones ampliamente conocidas, pero ello conlleva, o debe conllevar, el ser justa, muy justa. Se entiende que debe ser muy exigente, más que ninguna otra, pero siempre dentro de de lo razonable , dentro de la sensatez, y ocurre que estos malos aficionados a los que me refiero no están dentro de lo razonable, sino de lo que debemos llamar caprichoso e inmensamente injusto.

Actúan así porque no entienden de toros; puede ser que sepan muchas cosas de toros, que se sepan el día que nacieron, fueron bautizados, tomaron la alternativa y la confirmaron todos los toreros del escalafón; que sepan el nombre de todos los toros lidiados en las Ventas, desde que se inauguró, pero entender de toros , es decir, saber lo que está pasando entre el toro y el torero en el ruedo, eso no lo entienden. Y lo peor es que nunca lo entenderán porque para ello es necesario tener unas condiciones innatas, un sentimiento que ni tienen ni tendrán nunca. Por ello se dedican a protestar por todo, a exigir el cumplimiento del Reglamento a rajatabla, pero solo cuando les conviene para su objetivo, porque en otras ocasiones se lo saltan. Les falta ecuanimidad, clase y señorío.

Este grupúsculo de malos aficionados son los que intentaron reventar la faena del Fandi al quinto Fuenteymbro el día 17 de Mayo pasado, y los que el día 22 de Mayo pitaron cuando el novillero Jesús Enrique Colombo daba la vuelta al ruedo, tras haber tenido petición de oreja mayoritaria en su segundo novillo. ¡Actitud demencial, que viene de demencia!

La plaza de las Ventas, como decía, es la primera del mundo, pero este grupúsculo, que no son más allá de 10-15, o al menos esa es la impresión que da cuando se les oye pitar, la desprestigia y mucho. El resto de aficionados, buenos aficionados, deberían acallar de forma radical y abrumadora sus pitos injustos y caprichosos.

La actitud del presidente Sr. Cano Seijo es similar a la del grupo referido, pero desde el palco. Este señor pone cara de funeral, de enojado, como si estuviera allí contra su voluntad, aunque en realidad él lo quiere es sentirse importante.

Creo que este año ha decidido coleccionar minutos de gloria en el palco, y ya lleva varios. El día del Fandi tuvo, al menos, dos, cuando le negó poner un cuarto par de banderillas y cuando le negó la oreja. 

En la novillada otros dos, cuando se empeño en dar un puyazo más a un novillo que ya estaba picado (según todos los profesionales) y negándole la oreja a Colombo, con mayoría de pañuelos sin discusión, por tanto vulneró de forma flagrante el Reglamento, y ello le incapacita para desempeñar el cargo.

Si de verdad quiere a la Fiesta de los Toros creo que debería dimitir y no volver a subir al palco, para no hacerle más daño, no desprestigiar más la plaza y no hacer más el ridículo.

Griezmann imitando a Agüero / por Juan Manuel Rodríguez



¿Así que tu actual equipo, con el que tienes contrato en vigor, que te ha mejorado hasta los 8 millones y que podría estar dispuesto a llegar hasta los 10, tiene sólo un 7 de posibilidades de que te quedes? ¿Y qué equipo tiene un 10 sobre 10?... Porque un 0 de posibilidades ya sabemos que tiene el Real Madrid, ahora que has confirmado que no te quiere y que va a por Mbappé.


Imitando a Agüero

Hace tres meses, Enrique Cerezo dijo que el único futbolista que se había ido mal del Atleti había sido Agüero. Y añadió: "Por tonto". Por muy tontos o por demasiado listos, los futbolistas acaban jugando siempre donde quieren, como bien sabe el propio Cerezo. El otro día, en una entrevista concedida a L'Equipe, el dueño del Mónaco decía que Mbappé iba a decidir su futuro. Y es verdad. Si alguien pone 120 millones y el chico quiere irse, se irá. Y si alguien pone 120 millones pero el chico no quiere irse, no se irá. Manda el futbolista. Pero también es cierto que, aunque mande el jugador, te puedes ir de un sitio bien, mal o regular. Özil, por ejemplo, se fue mal del Madrid. Di María también. Y Robinho en su día. Xabi Alonso se fue bien, y eso que fue de la noche a la mañana. Y el Niño Torres se fue bien del Atleti. Así que el jugador tiene que decidir si quiere irse o si se quiere quedar y, en el primer caso, cómo se quiere ir, si bien o mal.

Griezmann es un futbolista espléndido, un jugador del que se hablaba muy poco en la Real Sociedad y al cual pusieron en el mapa del fútbol mundial tanto el interés del Atlético de Madrid como el trabajo de su entrenador, el Cholo Simeone. Griezmann se ha beneficiado de todo eso para revalorizar su caché, que le ha llevado a poder "comer en la misma mesa" que Cristiano o Messi, y, aunque el jugador ha sabido mantenerse siempre en un segundo plano, Antoine lleva dos días de auténtico despropósito, 48 horas que, si acabara quedándose finalmente, lo que ahora mismo ya parece una verdadera entelequia, debería explicar muy bien a una afición que siempre le ha adorado. El juego no consiste en saber si se quiere más a papá o a mamá. El juego no consiste en ir a una tele a decir que si viene el Manchester United a por ti, y en una escala del 1 al 10, tienes un 6 de posibilidades de irte, pero que el Atleti tiene un 7.
 ¿Cómo es posible que Griezmann diga que él quiere ganar títulos, que el objetivo del Atleti es acabar tercero y que está preparado para irse?... Desde el punto de vista del club, la actitud de Griezmann es inadmisible e incomprensible. Para Simeone también es un palo: ¿El objetivo es ser tercero? No, querido, no: el objetivo es competir hasta el final, que es lo que lleva haciendo el Atlético de Madrid desde hace 5 años; pero los títulos no te los garantiza nadie, ni siquiera los futbolistas tan buenos como tú: una Supercopa de España desde que llegaste al Calderón en 2014. Si Griezmann hubiera dicho todo esto a través de las redes sociales, por ejemplo a través de Twitter, pensaríamos que su sobrino le había pirateado la cuenta. Pero no, lo dijo él, lo dijo con su boquita y con su lengüita. O, para ser exacto, con su bocaza y con su lenguaza. E imitando a Agüero.

'San Isidro' 2017. ¡TOROS! Plas, plas, plas ¡TOROS! Plas, plas, plas / por Antolín Castro


O se caen, o se rajan, o embisten de cualquier manera. 
Hacen faltan toros


Toros de tres ganaderías, si bien en el ruedo hubo otro más de otro hierro
 distinto, devuelto también por inválido, como pudieron haber seguidos sus pasos alguno más. Triste panorama para una tarde de toros en donde no hubo toros válidos para, no solo ya el lucimiento, siquiera para la lidia. 


¡TOROS! Plas, plas, plas ¡TOROS! Plas, plas, plas

Antolín Castro

España
S.I.17.- Así terminó el festejo: La afición pidiendo toros, al tiempo que acompañaban su petición con palmas acompasadas. Lo había hecho durante el festejo, pero fue al final cuando más énfasis pusieron. No les faltaba razón.

Toros de tres ganaderías, si bien en el ruedo hubo otro más de otro hierro distinto, devuelto también por inválido, como pudieron haber seguidos sus pasos alguno más. Triste panorama para una tarde de toros en donde no hubo toros válidos para, no solo ya el lucimiento, siquiera para la lidia. Entre me caigo y me levanto se desperdició una buena parte de las dos horas y media que duró el festejo. No es extraño que muchos espectadores se marcharan antes.

Los toreros se toparon con la triste realidad. Disposición en la terna pero nulo lucimiento. El comienzo de faena de Fortes, rodillas en tierra, citando con el cartucho de pescao por naturales fue meritorio, pero poco más le dejó hacer el toro, que se apagó como se apaga una vela. En su segundo todavía menos pudo hacer el malagueño. Palmas a la voluntad.

El francés Juan Leal inició con una valerosa pedresina en los medios y luego, ya en los finales de la faena, se dio un arrimón de los que son con riesgo de verdad, dadas las condiciones del toro. Incluso hizo pasar miedo en los tendidos. Saludó la única ovación de la tarde. En el sexto al intentar un nuevo arrimón el toro le dijo no y le lanzó por los aires, por fortuna sin consecuencias.

Daniel Luque, que despedía hoy su única actuación en la feria, sus compañeros también la decían hoy adiós, se topó con sobreros a pares, pero poco lucimiento pudo obtener. El sevillano se marchó sin oportunidad de recuperar el puesto que ocupaba tiempo atrás.

Claro que la petición de ¡toro, toro! no es solo por la corrida de hoy, hay antecedentes en la feria del mal juego del ganado que se ha dado cita en las primeras corridas de feria. El descastamiento ha sido bastante general, aunque la flojedad haya tenido menos reiteración. ¿Dónde vamos? Pues sencillamente a ver corridas de figuras a continuación y el temor a la presentación y fuerzas del ganado está muy presente. La única tarde considerada de figuras, ya celebrada, acabó con tres toros devueltos. Esperemos que la realidad sea otra y que no cunda el pánico.

13ª de San Isidro en Madrid. Aunque la terna estuvo por encima de otra corrida desastrosa, esto ya no hay quien lo aguante / por J.A. del Moral




La minoría habitualmente protestante llevó toda la razón mientras el resto del público volvió a aguantar con infinita paciencia otro espectáculo insalvable. Quizá ayer fue porque muchos abonados dieron sus entradas a otras personas que no suelen ir a los toros. No fue un cartel de relumbrón. Pero los tres merecerían otra oportunidad. Especialmente Daniel Luque y Juan Leal. Al menos, Fortes pudo torear templadamente al sosito segundo de la diezmada y flojísima corrida de Valdefresno y Fraile Mazas – tanto monta –, remendada con un sobrero mansísimo que hizo cuarto al correrse el turno de Adelaida Rodríguez.

Aunque la terna estuvo por encima de otra corrida 
desastrosa, esto ya no hay quien lo aguante

J.A. del Moral · 24/05/2017
Madrid. Plaza de Las Ventas. Martes 23 de mayo de 2017. Decimotercera de feria. Sol con nubes, leve viento y calor sofocante. Dos tercios largos de entrada.

Cinco toros de Valdefresno, bien presentados y armados aunque mansos y en su mayoría sin fuerza ni casta. Un sobrero mansísimo, apenas noble y de muy corta duración de Carriquiri que hizo cuarto tras correrse turno y devolverse otro sobrero de de Adelaida Rodríguez por inválido. Por medio salvar uno, el noble aunque sosísimo segundo hasta que se paró antes de la cuenta.

Daniel Luque (grana y oro): Estocada tendida, silencio. Dos pinchazos, estocada tendida y descabello, aviso y silencio.
Fortes (agua marina y azabache): Estocada caída y dos descabellos, aviso y palmas. Estocada casi entera baja y descabello, silencio.
Juan Leal (malva y oro): Estocada y descabello, aviso y ovación. Pinchazo y estocada desprendida, silencio.

Finalizado el paseíllo sin deshacerse el desfile de cuadrillas, todos descubiertos, se guardó un largo y sentido minuto de silencio por el horrible atentado terrorista en Mánchester.

Nunca sabrán los ingleses del Brexi que en la plaza de toros de la capital de España se guardó un emotivo y muy largo minuto de silencio por el atentado de Mánchester. La sensibilidad del público de toros es tan enorme como admirable. El respetable lo fue ayer más respetable que nunca, incluso por su general paciencia mientras duró el frustrado espectáculo. Ayer los toros anunciados fueron de Valdefresno. Cada vez que se lidian en Madrid toros de esta ganadería, ¿quién no recuerda al famoso “Lironcito” que inmortalizó Enrique Ponce hace 21 años? – ¡cómo pasa el tiempo, Dios mio ¡ – y con el que se coronó como primera figura del toreo que aún ostenta cuando cumple 28 años de alternativa. ¿Qué está pasando, señores ganaderos, qué habéis hecho, como es posible que se haya llegado al desastre que estamos padeciendo? Si en las próximas corridas con figuras en los carteles, ocurriera lo mismo, puede que la paciencia se acabe y se arme la de San Quintín. Porque, díganme ustedes qué habrían hecho las figuras con los toros de ayer. En el mejor de los casos, matarlos bastante antes de cómo hicieron Daniel Luque, Fortes y Juan Leal.


Luque, para mí y creo que para todos los aficionados, está viviendo extrañamente una inexplicable y prematura decadencia tras haber dado sobradas prueba de buen hacer el toreo con el capote y con la muleta. Ayer careció de oportunidad de salvar el bache. Ayer no fue por su culpa. Al primer toro, que hubiera hecho de cuarto de no haber sido devuelto el anunciado, apenas pudo apuntar un par de lances, tres verónicas con caída del toro en la tercera como quite y muy al final de su porfía muletera un par de naturales y el de pecho mientras todos estábamos deseando que cortara de una vez su baldío trasteo muleteril. Fue más prolija y en momentos más lucida su labor con el sobrero de Carriquiri que fue mansísimo en varas, huidizo y no pasó de quedarse muy corto en la muleta, finalmente alargadas con la mano derecha y hasta con la izquierda. Nada. Un suspirito. Una quimera. Vana ilusión. Y mal con la espada.


Fortes, siempre, siempre, siempre valentísimo con moral indestructible pese a sus muchísimos percances, sin haberse podido lucir con el capote en la salida y durante la simulada suerte de varas, se fue a los medios para iniciar su faena de rodillas, citando con el cartucho de pescao que dio con la mano izquierda, siguiendo por naturales de igual guisa, varios más con la derecha templando y no digo mandando porque este toro tuvo muy poco que mandar porque se apagó enseguida mientras Fortes hasta quiso pegar circulares invertidos. Vana ilusión. Si, había toreado bien al moribundo… pero…

Inexplicablemente dadas sus pobrísimas condiciones, el malagueño se atrevió a brindar al publico la faena y la muerte del cuarto estando ya medio muerto el animal. Aguantó muy firme las primeras arrancadas que tuvo en la muleta. Pero no hubo segundas ni terceras porque se acabó mientras el torero pretendía seguir por naturales para nada. Fortes mantuvo su dignidad herida sin remedio.


Lo más emocionante de la tarde llegó del quehacer valentísimo de Juan Leal mientras duró el tercer toro en una faena de muleta llena de peligrosas coladas que el joven francés casi sevillano porque allá vive, aguantó impávido, firmísimo, ojedizado, tragón de embestidas inciertas hasta terminar en tablas por apurados naturales y con circulares invertidos incuajables con el animal ya rajado por completo hasta que sonó un aviso mientras mataba de estocada y descabello. Juan Leal escuchó y saludó la única ovación de la tarde. No así en el sexto, otro manso sin fuerza que fue aún peor que el tercero con el que también porfió en baldíos e irresolubles esfuerzos.

A ver qué pasa hoy con toros de Cuvillo para Juan Bautista, Talavante y Roca Rey. Muchos ya han encendido velas delante de los altares…

Undécima de Feria. ¿A quién se le ocurre ir a Las Ventas estando los Fraile en Madrid? / por José Ramón Márquez


Tarde de Valdefresno
¡Ole la casta brava!

Hace falta valor para irse hoy a Las Ventas con ese cartel. Y hace falta valor para darse cuenta en la explanada de que no llevas la entrada, que se quedó en casa, y en vez de tomar eso como un aviso del cielo, ir a la taquilla, desierta, comprar una y entrar a contemplar la enésima ruina del lisarnasio, que ya hemos perdido la cuenta de las que llevamos. El viernes pasado fue El Puerto de San Lorenzo y el Ventanuco y hoy, cuatro días después, ahí tenemos a los Valdefresno y Frailemazas


¿A quién se le ocurre ir a Las Ventas 
estando los Fraile en Madrid?

Hace falta valor para irse hoy a Las Ventas con ese cartel. Y hace falta valor para darse cuenta en la explanada de que no llevas la entrada, que se quedó en casa, y en vez de tomar eso como un aviso del cielo, ir a la taquilla, desierta, comprar una y entrar a contemplar la enésima ruina del lisarnasio, que ya hemos perdido la cuenta de las que llevamos. El viernes pasado fue El Puerto de San Lorenzo y el Ventanuco y hoy, cuatro días después, ahí tenemos a los Valdefresno y Frailemazas, como si no hubiese en todo el campo bravo español más ganaderías que éstas para ir rellenando las casillas de este calendario de adviento que es la Feria del Isidro. Si no teníamos bastantes argumentos para denostar la impresentable Feria que está legando Donsimón de Plaza1 a la posteridad, ahí va la tarde de hoy como demostración de que todo puede ir un poquito más a peor. Es un enigma que acaso nos puedan desentrañar Amón el Cosmopolita o Curro Vázquez, ahora estrella del pressing-catch, cómo el día que se da una de las entradas más pobres y uno de los carteles de menos interés que se recuerdan en un Sanisidro ponen en el burladero rotulado EMPRESA al tertuliano Arcadi Espada, a la rubia exdiputada Cayetana Álvarez y al sempiterno Dragó, Gárgoris del tinte, Habidis del Grecian 2000. Acaso sabiendo de antemano la inmundicia que habían comprado el Donsimón y el rubiales de Vázquez al convento de los Fraile, quisieron poner algo de cosmopolitismo a la tarde pensando que así lo mismo la levantaban. Vaya usted a saber, que ahí se manejan códigos arcanos vedados al que sólo tiene luces como para comprarse una entrada y dejársela en casa. El caso es que, como resumen de la tarde, valga decir que a la muerte del sexto, la afición, sufridísima afición, entonó enfurecida la jaculatoria que reza “¡Toooro! ¡Toooro! ¡Toooro!”, a ver si da la casualidad de que alguien se da por enterado de lo que se demanda de manera pública como cimiento y base de este espectáculo.

Lo del Fraile de Valdefresno y Frailemazas es como para marcar esos nombres con tinta indeleble, rotulador verde fosforito, para que se recuerde que no hay que volver a comprar para Madrid una sola corrida de esta descastada boyada, aunque lo suyo sería que don Fraile, si fuese un ganadero como Dios manda, mandase las madres y los padres al matadero y librase al mundo de la asquerosa peste lisarnasia que ellos mismos han creado y que dedicase sus empeños a la cría del cerdo ibérico, que parece que para esto tiene bastante más ojo que para lo del toro de lidia. Fue salir el primero, una rata negra de blancos pitones lisarderos, Pomposico I, número 101, y antes de llegar al capote de Daniel Luque ya se había caído. La primera en la frente y nada más empezar. A aquella birria la sustituye, corriendo turno, una especie de novillejo llamado Pelotito, número 84, al que directamente no se pica; a continuación sale a hacer el ridículo por la Plaza Pomposico II, número 91, una especie de novillo adelantado al que tampoco se pica, no se vaya a hacer daño; de cuarto plato nos tenían reservado a Vaporito, número 58, de Adelaida Rodríguez, idéntico origen lisarnasio que aunque salió a izquierdas y con algo más de pies que los del Fraile, en seguida se desfondó mereciendo con pleno derecho el pañuelo verde que le enviaba a la fosa común. Fue el Adelaido remendado con un manso y corraleado Carriquiri, Perseguido, número 5, que si lo llega a ver don Nazario se va al Museo Romántico a por la pistola de Larra para pegarse un tiro en el entrecejo; en quinto y sexto lugar tenían reservados los Grands Crus Classés, dos inmundicias de Fraile Mazas, el blando caedizo y sin fuerzas Yegüesero, número 13 y el tontorrón e innecesario Cantarero, número 22. Un retrato apocalíptico de una ganadería es lo que han dado hoy las seis prendas que hicieron venir de Salamanca a hacer el ridículo en Madrid, a poner la tarde cuesta arriba a los toreros y al público y a traer el oprobio y el deshonor sobre su criador.

Los toreros que se anunciaron con estos grandes éxitos de la blandenguería, el descaste y la ruina ganadera fueron Daniel Luque, Fortes y Juan Leal, los tres suficientemente conocidos en Madrid.

De Luque hay que evocar, no podría ser de otra manera, aquel aromático café con que su padre me invitó una tibia tarde de septiembre, perfumado expreso que permanece aún vivísimo en mi recuerdo. Por lo demás ¿qué decir de Daniel Luque que no se haya dicho ya en prosa? De él se dice que posee un buen capote, que no lo pondremos en duda, pero que entre todos los capotazos que ha sacudido a Pomposico I, a Pelotito, a Vaporito y a Perseguido no somos capaces de espigar una sola verónica digna de tal nombre. En su primero se fue, con un par, a brindar al público. Recibió el torero una colada, que fue el único signo de carácter de Pelotito. Luque quiso torearle al natural, resultando muchos pases enganchados, incluso cuando los quiso ir sacando de uno en uno; practicó como último recurso el pueblerino invertido y se puso más pesado que un tertuliano de la radio dando sus razones. Luego le dejó una estocada baja, que fue suficiente, con la que el toro se echa. Después le tocó recibir al Adelaido, al que echaron, y luego salió el Carriquiri, colorado, que no hubo forma de hacerse con él, correteando de acá para allá, saliendo suelto de los capotes y sin hacer caso a los cites y sin hallar manera de meterlo al caballo hasta que gallardamente “Jabato”, tipo y hechuras de picador, echa al caballo hacia adelante y sale a buscar toreramente al toro más allá de las rayas, hacia el tercio, con la incertidumbre del posible arreón que podía pegar el toro al sentir el acero. Los que se creen que esto de los toros es como el fútbol se desgañitaron, por atravesar Jabato las rayas absurdas ésas y los que apreciamos la torería y la asunción del riesgo aplaudimos sinceramente al viejo picador, que aguantó en terreno tan desfavorable la acometida del toro, que cambió de manso a tontimanso tras recibir los puyazos. El trasteo de Luque en su segundo se basó de nuevo en la falta de temple y en los consiguientes enganchones, aunque esta vez fue por el derecho que es por el que mejor reaccionaba Perseguido. Por el izquierdo el toro iba peor y el torero se ve que no quería líos. Luego, un pinchazo tendido, otro pinchazo, una estocada baja casi entera, un aviso y un golpe de descabello es lo que necesitó para finalizar su actuación.

El primero de Fortes me hizo recordar lo que un día me dijo un novillero que nunca llegó a nada: “esto sale frío, pero luego se calienta en el último tercio…”, uno de tantos lugares comunes que se manejan: el toro salió a 0º C y se murió a -273,16ºC, el cero absoluto. A este le picaron tan poco que ni siquiera se llegó a manchar la divisa. Hace bien Fortes en no desmonterarse para lidiar a la birria a la que recibe con el cartucho del pescado en los medios para luego seguir la serie de hinojos (había que ponerlo) al natural. Luego lo torea de pie despidiendo al toro lejos, en dirección a la Avenida de Daroca o a la de los Toreros, y sin ceñirse con él, al toro le falta agresividad o ganas de combate y el torero abusa del cite con el pico… y aquello no sale ni blanco ni negro. Ensaya un invertido en cuatro tiempos, que el toro no daba para más, y convencido de haber hecho lo posible, le deja al toro una estocada desprendida tirando la muleta y luego dos descabellos. Le sonó un aviso. Su segundo fue Yegüesero. No coincidía la divisa de la tablilla con la que llevaba el toro clavada y es que se le había pasado al del cartel cambiarlo, que luego lo cambió cuando le avisaron. Ni que decir que éste tampoco fue picado, como si hiciera falta. La faena es, en sí misma la nada: un pase, otro, una carrerita, se coloca, un pase, otro, una carrerita, se coloca, un pase, otro… La nada, sin paliativos. Y sin embargo, lo digo de corazón, apetece ver a Fortes con una corrida fuerte y exigente, que hay algo en sus maneras que parece salvable si anda con toros. Los que le hayan buscado en este Isidro ’17 la de Lagunajanda y esta de Valdefraile se han equivocado de plano. Los cosmopolitas del burladero EMPRESA abandonaron la Plaza tras la muerte de este toro.

Y, en fin, ahí tenemos a Juan Leal, cuyos modos toreros están tan alejados del clasicismo. Su primero, por seguir la tónica, tampoco fue picado. Empieza el trasteo con un extraño pase cambiado: el toro viene desde el burladero del 10 y él lo despide en dirección a la puerta de caballos, 45 grados, diríamos. Luego el animal tira derrotes y se defiende al mismo tiempo que se cae mientras Leal se pone fueracacho y traza los muletazos, medios muletazos, con sus maneras toscas. El toro se va viniendo hacia el burladero del 9 y allí Leal le monta al lisarnasio un circo de cercanías, medios o cuartos de muletazo y cabezazos del toro en un sindiós de faena con el desparpajo sesentero de un Platanito o, si no fuera por el oponente, de El Bala al que recordamos hace unos días. Fue censurado por parte de la afición y vitoreado por otros. Antes de salir el sexto las gentes desfilaron en masa hacia la salida y los que nos quedamos fue para ver un trasteo harto vulgar, unas maneras bastas y despatarradas y una afición a las cercanías del ¡ay! más que a las lejanías del ¡ole!. Un pinchazo arriba sin soltar y una estocada baja fueron las píldoras que recetó a Cantarero para enviarlo a la derecha del Padre.

Simonía de churretones 

¿Qué hace Rincón con esa gente de la TV?

La caló

Refrigerio chino

Cosmópolis
(Burladeros de la Administración)

LAS VENTAS. LA CORRIDA DE VALDEFRESNO EN EL OBJETIVO DE ANDREW MOORE




FERIA DE SAN ISIDRO 2017
MONUMENTAL DE LAS VENTAS

Madrid. Martes, 23 de mayo de 2017. Décima tercera corrida de Feria. Dos tercios de entrada. Toros de Valdefresno y Fraile Maza (5º y 6º), flojos, mansos, parados y descastados; un sobrero de Adelaida Rodríguez (4º) y Carriquiri (4º bis), manso.

DANIEL LUQUE, de sangre de toro y oro. Estocada trasera (silencio). En el cuarto, dos pinchazos, estocada y descabello. Aviso (palmas). 

FORTES, de celeste y azabache. Estocada delantera y dos descabellos. Aviso (palmas). En el quinto, estocada y descabello (silencio).

JUAN LEAL, de lila y oro. Media y descabello. Aviso (saludos). En el sexto, pinchazo y estocada desprendida (silencio). 

Se guardó un minuto de silencio por el atentado de Mánchester.


-- Fotografías: Andrew Moore --