la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 17 de noviembre de 2017

Ecuador. Corrida de expectación el sábado 18 en Riobamba: organiza “Espectauros” / por Manolo Espinosa “El Ciclón”

Daniel Luque

El cartel para el sábado 18 a partir de las 17:00 horas, viene con la patente del éxito al incluir a dos figuras del torero de España, que en base a sus méritos han logrado encaramarse en planos estelares, en donde sus imágenes son muy visibles al mundo. 

Corrida de expectación el sábado 18 en Riobamba: 
organiza “Espectauros”

Manolo Espinosa “El Ciclón”
La nueva Empresa Taurina “ESPECTAUROS”, que desde pocos días administra la Plaza de Toros “Raúl Dávalos”, realizará su primer concierto taurino, lo que significa un importante paso de enorme responsabilidad, en la organización de los festejos en este escenario a partir del 18 de noviembre, con una soberbia corrida de toros que ha causado expectación entre la afición taurina del país, tanto por la conformación del primer cartel o primera gestión en lo que se refiere a espectáculos , cuanto porque aflora una nueva entidad con ánimos positivos y dispuesta a dar la lucha sin cuartel a la apatía de algunos aficionados que han perdido la conciencia de este romance. 

Son cuatro mentalidades y cuatro espíritus de lucha con distintas experiencias muy bien marcadas en sus vidas, lo que les ha permitido conformar una sociedad, -como un flujo de sangre fresca- que versados en la materia taurina han diseñado un plan a través de varias estrategias, con la finalidad de captar la atención del público de la “Capital Taurina del Ecuador”, (como se le ha declarado a Riobamba) lo mismo que al resto del país, siendo este inicio una de ellas. 


Son los primeros pasos y el albor de una vida empresarial que promete mucho, puesto que para cumplir con los ambiciosos proyectos planteados por estas personalidades, en primer lugar han buscado la cohesión ideal, -que ese es un acierto-, para luego tomar la ruta correcta con las acciones pertinentes a fin de plasmar sus objetivos. 

El cartel para el sábado 18 a partir de las 17:00 horas, viene con la patente del éxito al incluir a dos figuras del torero de España, que en base a sus méritos han logrado encaramarse en planos estelares, en donde sus imágenes son muy visibles al mundo. El Primero Daniel Luque, ya conocido en nuestro país por sus improntas y ejecutorias de alto nivel, que ha mantenido regularidad en todas las plazas en estas temporadas y le han permitido ubicarse en primeros planos en el planeta taurino, quien en esta oportunidad oficiará de padrino de la alternativa de nuestro compatriota, el novillero Julio Ricaurte.

Román 

El segundo alternante, Román, indiscutible torero de enormes virtudes, que a grandes trancos se ha abierto espacio en donde la competencia es dura frente a la talla de los más consagrados maestros, pero que sin duda su voluntad y afición, -agudos argumentos- siguen abriendo y aprovechando resquicios, para instaurar su forma de sentir el toreo; también participará en este ceremonial en calidad de testigo de nuestro compatriota, novillero con mucho valor y ganas de ser alguien dentro de la fiesta.

Julio Ricaurte 

Por último, Julio Ricaurte, novillero riobambeño que ha tenido que partirse el pecho a base de valor, pasión y entrega en el gran país azteca, en el que no faltaron los grandes amigos que lo ayudaron y orientaron para que siga la ruta correcta, en donde su norte ya estaba marcado para llegar a ser un matador de toros. Oportunidad que gracias a la empresa “ESPECTAUROS”, podrá cumplir el día sábado esa gran ilusión que tiene cuando se es torero, por ese motivo le deseamos la mejor de las suertes y que triunfe, que lo puede lograr si mantiene la tranquilidad.

El ganado reseñado de “Peñas Blancas”-hierro de prestigio- y seleccionado de antemano, según nos comentan, reúne todas las características para alcanzar el éxito, es decir un encierro maravilloso para esta corrida. Con esto no nos queda otra cosa, que hacer la invitación formal a la afición del país, para el día sábado a partir de las 17:00 horas, cuando abrirá sus puertas la gran monumental de Riobamba y se viva en ella, las emociones de la fiesta.


Preocupante Sevilla / por Ricardo Díaz-Manresa


Ramón Valencia afirma que la temporada en Sevilla ha sido mejor en el plano artístico que en el económico porque las aspiraciones empresariales no se han visto cumplidas ni en el número de abonados ni en la mejora de la economía. Se quedó todo, según Ramón Valencia, a mitad de camino, incluso menos de la mitad.

Preocupante Sevilla

Ricardo Díaz-Manresa
Preocupante sí. Nos preocupa más todavía después de leer las últimas declaraciones sobre la temporada del 2017 de su hombre fuerte Ramón Valencia.

Afirma que la temporada en Sevilla ha sido mejor en el plano artístico que en el económico porque las aspiraciones empresariales no se han visto cumplidas ni en el número de abonados ni en la mejora de la economía. Se quedó todo, según Ramón Valencia, a mitad de camino, incluso menos de la mitad. Mal asunto cuando ya está todo normalizado y van las figuras que llenan los carteles, con el interés teórico que deberían suscitar. Preocupante.

Y pide a las figuras que deben adaptarse a los tiempos y nos tenemos que apretar todos el cinturón.
Es más. Afirma que están lejos de los 230.000 espectadores de anteriores temporadas porque en el 2017 se quedaron en 180.000 (dato gravísimo) y la temporada 2016 en 170.996. O sea que han aumentado en 4000 pero muy lejos de los tiempos felices. Muy preocupante.
Preocupante porque la Maestranza siempre ha sido un chollo, pero…temporadas malas anteriores y la rebelión de las figuras puso la guinda y parte de la puntilla a esta plaza. Ríos de riqueza anuales que se han quedado en muy poco.

Continúa Ramón Valencia afirmando que los carteles redondos no siempre son rentables. Coincide con Simón Casas en parte porque según sus responsables en la Maestranza no siempre y en Las Ventas, siempre…
Y para arreglar esta situación sorprende diciendo que en bajar los precios no está la solución…
Quéééééééééé, don Ramón? Tenéis los precios más altos de España, con Bilbao…Y ya véis cómo van estas dos ferias fundamentales para el toreo. Que nos lo explique…
Y dentro de su verdad, que creo equivocada, señala que ha visto en muchas plazas este año más gente en la sombra que en el sol. Pero, hombre, no quieren ir por la incomodidad de aguantar tanto calor, porque el nivel de vida ha cambiado y además los precios ¿cuáles eran?

Y, para rematar, otra perla: debemos aprovechar la bajada del IVA no para bajar las entradas sino para lograr cierto equilibrio económico…Esto es, señor Valencia, pensar en los aficionados. Siempre pensando en ellos. Y después se queja de que cada vez va menos gente.

Y en su estrategia de defensa, que no parece dé frutos, afirma que no han subido el precio de las entradas en Sevilla, sino que han subido unas y bajado otras. Pero que hacen la misma recaudación en caso de lleno. Nos lo creemos pero no hemos visto, ni nos los darán, los datos que lo confirman.
Todo se resume en tendidos de sombra a distintos precios. Las primeras filas en general más caras y las últimas más baratas.

Y se lamenta de la desaparición de las corridas del 15 de agosto y del 12 de octubre…porque no había público…¿Sí buenos carteles y precios razonables? . Lo fácil es suprimir y no luchar.

Total, a Ramón Valencia, que me dicen es una persona equilibrada, le hace falta más valentía y más coherencia.

En la deserción de las figuras, clave del bajón del público en Sevilla en crisis desde entonces y con muchas calvas en las tardes de farolillos (lo nunca visto) contribuyó decisivamente la falta de estrategia del problema. Entonces, sin figuras, los carteles se quedaron vacíos.

Les faltó, a él y a Canorea, valentía, prudencia y coherencia.
Ya que bajaron muchísimo los carteles pero no los precios, que lo hicieron muy poco y los abonados, literalmente, huyeron y no han vuelto, a pesar de que las figuras sí lo hicieron tras el enorme daño causado. Pensaron que sólo con la feria llenaban con tanto público que hay en Sevilla en esas fechas. Pero no.
Está comprobado que el que se va difícilmente vuelve.

Pues sí, señor Valencia, más valentía y más coherencia y prudencia. Porque lo de Sevilla preocupante es una realidad.

Cataluña / por Cardenal Fernando Sebastián


Muchos catalanes, jóvenes y adultos, están convencidos de que les conviene separarse de España. Piensan que les estamos maltratando y esta discriminación negativa les da derecho a la secesión. Ellos lo viven como un derecho a la defensa propia. Se lo han enseñado así durante treinta años.

Cataluña 

Cardenal Fernando Sebastián
Arzobispo emérito de Pamplona y Tudela
Soy aragonés, pero he vivido quince años en Cataluña. Vic, Solsona, Valls. Es decir, Barcelona, Lérida y Tarragona. Conozco un poco Cataluña y a los catalanes. Tengo familiares y amigos en Cataluña. Leo literatura catalana. A mis 19 años, hice mi tesis de Filosofía sobre la antropología de Ramón Llull (tema apasionante, ¿no?).

Quiero decir que mis palabras son fruto del amor, del buen deseo y, también, del dolor. No pretendo hablar desde posiciones políticas, casi ni eclesiales, me basta con hablar humanamente, cívicamente, sinceramente.

Entiendo que la crisis actual es, en un primer plano, política, y debe ser tratada políticamente. Nos encontramos ante una verdadera insurrección institucional, dirigida desde el poder político, acompañada y potenciada desde abajo por un fuerte sentimiento popular muy difundido, previamente cultivado.

Muchos catalanes, jóvenes y adultos, están convencidos de que les conviene separarse de España. Piensan que les estamos maltratando y esta discriminación negativa les da derecho a la secesión. Ellos lo viven como un derecho a la defensa propia. Se lo han enseñado así durante treinta años.

No es verdad que el independentismo haya comenzado ahora como consecuencia de una cierta frustración democrática. El nacionalismo independentista comenzó a finales del siglo XIX, durante la Primera República, con Almirall, Guimerá, la Lliga Regionalista y las Bases de Manresa. Con el apoyo de algunos ilustres eclesiásticos. Eran los tiempos de la industrialización y de la Renaixença cultural.

Los nacionalismos, todos los nacionalismos, tienen un fondo de protesta, es como el hijo mayor que se va de casa dando un portazo. Se van porque se ven maltratados, no se sienten queridos. Pero a veces no se ven queridos porque antes han sido egoístas, porque han creído que tienen más derechos que los demás, porque no están conformes con lo que reciben en casa, aunque estén recibiendo lo mismo, y a veces más que los demás. El nacionalismo es siempre victimista, pero es victimista porque antes, y más profundamente, es egoísta, se cree más que los demás y quiere más que los demás. Es egoísta e insolidario. Pretende estar solo para vivir mejor.

El nacionalismo es ruptura. Se quiera o no, desgarra el tejido social, enfrenta a las personas, divide las familias. Por eso, solo es legítimo y moralmente aceptable cuando resulta ser el único remedio contra graves injusticias colectivas, de dominación o discriminación. Aquí se habla de 500 años de convivencia. Pero son más. Cataluña formó parte no del Reino de Aragón, pero sí de la Corona de Aragón, con el rey Ramiro de Aragón y el conde Ramón Berenguer, desde el siglo XII.

La gente iba y venía, compraba y vendía, se casaban y se ayudaban en lo que podían. Luego vino la unidad de los Reyes Católicos. A Fernando le gustaba mucho estar en Barcelona. Y, en la época moderna, las relaciones de todas clases se han intensificado hasta borrar las fronteras étnicas y las diferencias idealistas. Los catalanes están y negocian por todas partes. Y en Cataluña hay españoles de todos los lugares de España.

Poco a poco hemos ido construyendo una sociedad común, con una identidad. común, también con diferencias, pero con un gran patrimonio común, favorecida por las capas más profundas de nuestra cultura. Territorio, romanización, cristianismo, reconquista cristiana, unificación política, defensa contra las ambiciones napoleónicas, lucha contra las revoluciones y dominios marxistas. Venir ahora a hablarnos del derecho de autodeterminación es vivir en otro mundo. O no querer enterarse de lo que uno tiene a su alrededor. Tenemos que vivir en la realidad, no en la burbuja de nuestras fantasías.

Durante el período democrático, con el Estado de las Autonomías, el nacionalismo catalán ha aprovechado las competencias recibidas para construir la «estructura nacional», como decía Jordi Pujol ya en 1980. Y han intentado construirlo con tenacidad.

Aprovechando con habilidad la debilidad de los gobiernos centrales. Poco a poco, ladrillo a ladrillo, han ido reuniendo los materiales que necesitaban. Y los gobiernos del Estado no tenían más remedio que ceder y pactar para poder gobernar. Habría que revisar muchas cosas. La raíz política del mal está en nuestra misma legislación.

Pero, ahora, el problema no es únicamente político. A lo largo de estos años de vida democrática se ha convertido en un problema social y cultural. Esta ampliación cultural del independentismo ha venido por dos cauces: la educación y los medios de comunicación, dirigidos y manipulados desde el poder autonómico.

Y algo tiene que ver también en todo esto la descristianización galopante que está sufriendo Cataluña en estos años. El independentismo descristianiza y la descristianización favorece el independentismo. No valen las argumentaciones ideológicas. Hay que atenerse a la realidad.

Curar también el espíritu. Si esto es verdad -yo así lo creo-, la crisis actual no se podrá resolver solo desde las instancias políticas: hará falta una cura espiritual, cultural. Serán necesarios bastantes años de buenas relaciones y de buen gobierno, con claridad y paciencia, para convencer a los catalanes separatistas de que les queremos, de que pueden estar bien en España, de que no les robamos ni despreciamos su lengua, que es también nuestra, ni sus tradiciones, ni sus innegables valores.

En el resto de España también habrá que cambiar ciertas actitudes centralistas, demasiado elementales, que confunden lo español con lo castellano o con lo que se hace «en toda tierra de garbanzos». Cataluña es España y España es también Cataluña. Pero ahora, hay demasiada gente que no lo ve ni lo siente así. Modificar un sentimiento socializado cuesta una generación, yendo las cosas bien.

Entiendo que ahora, durante un tiempo, Cataluña necesitaría un período de tranquilidad, en el que se multipliquen los contactos, los encuentros, las explicaciones, todas las atenciones posibles que sean justas y razonables, que vayan sanando la mentalidad social y cultural de los catalanes en lo referente a sus relaciones con el resto de España.

Para lo cual se requiere un cambio profundo en varios puntos:

– catalanes y no catalanes tenemos que convencernos de que nadie es ni más ni menos que los demás ciudadanos españoles;

– en Cataluña tendrán que ver que están recibiendo un trato justo, normal, sin discriminaciones, pero también sin privilegios;

– y esto tiene que ir entrando en la sociedad catalana desde una enseñanza objetiva, imparcial, no manipulada, y con unos medios de comunicación igualmente objetivos, no sectarios, ni subvencionados ni teledirigidos.

Si no se hace esto, o algo parecido, se haga ahora lo que se haga, dentro de pocos años volveremos a estar en las mismas. Los catalanes son tenaces y muy amantes de sus cosas. Y tienen todo el derecho del mundo. Me asustan un poco los melindres democráticos de algunos políticos que quieren una intervención reducida y cortita. Habrá que hacer lo que sea necesario. ¿O no? Esta crisis es una gran oportunidad histórica. No podemos perderla.

Cómo se puede y se debe hacer algo de todo esto es ya una cuestión práctica, política, en la que prefiero no entrar.

Termino diciendo a mis amigos catalanes, a todos los catalanes: os quiero, os llevo en mi corazón, sois parte de mi vida. Rezo por vosotros. Quedaos en casa, estaréis mejor. Estaremos todos mejor.

Cardenal Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona y Tudela

EN TIEMPOS CONVULSOS NO HACER MUDANZAS / por BENJAMÍN BENTURA REMACHA

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BENJAMÍN BENTURA REMACHA

El Rincón Taurino El Mentidero de la Casa de Andalucía en Zaragoza ha celebrado el sábado 11 de noviembre su Cena anual y entrega de trofeos.  En la presente edición fue distinguido el crítico taurino aragonés Benjamín Bentura Remacha.
 El matador de toros catalán Serafín Marín recibió el "V Premio Juncal a la torería andante" en una velada en la que también fueron premiados, el novillero revelación Jorge Isiegas y la Asociación Cultural Mar de Nubes.


JUNCAL Y TORERÍA
EN TIEMPOS CONVULSOS NO HACER MUDANZAS

BENJAMÍN BENTURA REMACHA
¡Qué tiempos aquellos! Había limpiabotas por las calles y Paco Rabal y El Brujo se juntaban en una tasca para hablar de toros. A Fernando Saturio García Terrel, durante muchos años presidente de la plaza de toros de Zaragoza, se le ocurrió fundar en la Casa de Andalucía de la capital de Aragón una tertulia taurina con el nombre de El Mentidero, sitio o lugar donde se junta para conversar la gente ociosa, dice la Academia. Yo suprimiría el adjetivo de ociosa. La conversación es benéfica para todos los hombres (y las mujeres aunque para mí el genérico siga vigente y me parezca inútil insistir en lo de todos y todas, puesto que de esto no depende el trato justo y respetuoso del hombre a la mujer). 

Hay un lugar en Zaragoza en donde todavía se habla de toros. Ese lugar se llama El Mentidero, se localiza en la Casa de Andalucía y su alma es un hombre que durante muchos años actuó como delegado de la autoridad y presidente de la plaza de toros de don Ramón Pignatelli. Se trata, repito, de Fernando Saturio Garcia Terrel y señalo su segundo nombre, el de Saturio, porque nos aclara que el señor es soriano y émulo del hermano del poeta Manuel Machado que llevó a Soria todas las esencias de su sentir andaluz, como García Terrel las ha traído hasta Zaragoza y pelea gallardamente por la continuidad de nuestras tradiciones y devociones. La devoción al toro puede adquirirse por nacimiento o por curiosidad. Quizá sea más fervorosa esta última porque nace de la propia voluntad aunque tenga que reconocer que a mí me la inocularon en la propia cuna, allá por Magallón, lugar donde yo nací el año 31 del siglo XX. Unos meses después me llevaron a vivir a Madrid, donde mi padre había entrado a trabajar en El Debate, el diario matutino que dirigía don Ángel Herrera Oria, años después arzobispo de Málaga. En El Debate mi padre entró en la sección de Sucesos y escribió sus primeras crónicas taurinas desde Carabanchel, la misma plaza en la que yo inicié mi incursión en este campo dieciocho años después. Mi herencia. Mi padre participó en la fundación de EL Ruedo como revista semanal después de haber sido sección del diario Marca, pasó también por Pueblo y la Agencia Logos, dirigió durante nuestra guerra el diario Hoy de Badajoz y fundó varias revistas, entre ellas, Meridiano y la colección de Biblioteca Teatral, donde brillaron Pedro Muñoz Seca, Arniches, los Quintero, los Paso y Jardiel Poncela

Una vida dedicada el periodismo, los toros y el teatro. Su caricatura era una de las muchas que adornaban las paredes del café Castilla. A mí me obligó a rematar la carrera de Derecho antes de permitirme explorar el periodismo taurino. Y de esa exploración y ante la dificultad de entrar en un medio informativo sin tener que contribuir a sus beneficios vino la idea de fundar Fiesta Española en 1961, buena oportunidad para hacerle la competencia a Dígame y El Ruedo, con la aparición en las arenas de Diego Puerta, Paco Camino y El Viti en competición con los ya consagrados cómo Ordóñez, Luis Miguel, Antonio Bienvenida, Rafael Ortega, Manolo Vázquez o Antoñete y la explosiva aparición de Manuel Benítez El Cordobés, que atraía lectores críticos con sus maneras y partidarios de hueso colorado que llegaban a utilizar las páginas de Fiesta como papel higiénico y nos las enviaban a la redacción por correo. Esos años, los 60 del siglo pasado, fueron brillantes y entretenidos por estos y otros muchos personajes, Miguelín, Mondeño, Ostos, Chamaco, Curro Romero en su medido caminar hasta el nuevo siglo, Ruiz Miguel gracias a las alimañas de don Victorino, a las que también agradeció sus favores el paleto de Villalpando. Rafael de Paula estaba escondido por los rincones andaluces. Y, para mayor gloria del toreo, el sacrificio de Paquirri y Yiyo, Pozoblanco y Colmenar, y la tremenda sorpresa de la muerte de don Antonio por el atropello de una utrera de Amelia Pérez Tabernero, estos tristes acontecimientos, ya en la década de los 70, cuando había desaparecido Fiesta Española y yo desarrollaba mi vocación periodística en las páginas del diario El Alcázar, desde la diagramación al cierre, los reportajes, las entrevistas, la jefatura de la sección de Nacional, las crónicas de los secuestros de ETA, la composición en linotipias, los ajustes en las platinas o las tejas para las rotativas. Fueron los 70 mi década más periodística que prolongué como redactor-jefe de Aragón exprés y mis casi veinte años en la Diputación de Zaragoza, en los que tuve la suerte de colaborar en la restauración de la plaza de toros que construyera en 1764 don Ramón Pignatelli, labor continuada hasta conseguir que Zaragoza sea la más cómoda de las viejas plazas de toros y la primera cubierta de las de España. También tengo la satisfacción de haber llevado a sus tendidos la figura de don Francisco Goya, el más grande y prolijo, segunda acepción, cuidadoso o esmerado, de los divulgadores de la fiesta de los toros. Resucité la revista El Chiquero en el vespertino Aragón exprés, colaboré en Hoja del Lunes de Zaragoza, El Día, Diario 16, el Anuario de la Asociación de la Prensa de Madrid que se publicaba para apoyar su corrida, la de la Prensa, y, desde 2004 hasta hoy, en la Agenda Taurina de Vidal Pérez Herrero, en la revista Caireles de Barcelona y en múltiples publicaciones de la Diputación de Zaragoza, programas de las Ferias del Pilar , catálogos de exposiciones de las que fui comisario y grandes obras sobre Goya y las vicisitudes de la Tauromaquia aragonesa y la historia de las plazas de toros de Zaragoza, Ejea de los Caballeros, Tarazona y Gallur. Y de lo que presumo con orgullo de gozno del ganadero más destacado de la cabaña ejeana del siglo XVIII, don Diego Bentura, primero de los Bentura nacidos en la actual capital de Cinco Villas. Mi libro Casta Brava Aragonesa es el mejor y el peor de los libros escritos sobre nuestra ganadería. No hay otro. 

Todo lo relatado hasta ahora lo he contado para justificar que en la Casa de Andalucía, el pasado día 11 de noviembre, me concedieron el premio a mi ejecutoria profesional, acto en el que yo intervine para agradecer la distinción y, sobre todo, señalar mi vinculación con el resto de los premiados en este acto. Cómo decía José Luis Pecker en unos cursos de periodismo que nos dio hace años el Ejercito del Aire, los que hablamos en público somos cómo los polvorones, si nos quitan los papeles nos deshacemos. Yo llevaba unos papeles, pero no me atreví a sacarlos. En esos papeles tenía apuntado que la Casa de Andalucía está situada en la calle de Julio García Condoy, pintor y hermano del escultor Honorio García Condoy, ambos hijos de Eliseo García Martínez, profesor de la Escuela de Bellas Artes de Zaragoza y autor del Ecce Homo del Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia que la aficionada de Borja convirtió en la caricatura de Paquirrín, el hijo de la Pantoja, que en lo físico siguió la estela materna. Igualico que su abuela. Buenos pintores el padre y el hijo, Eliseo y Julio, Honorio excelente escultor, a mi entender, el segundo del arte del modelado aragonés, tras Pablo Gargallo. El segundo apellido de los hijos de don Eliseo era Condón y lo convirtieron en Condoy para evitar bromas de mal gusto. 

Ahí, en esa Casa de Andalucía, manifiesta sus inquietudes toreras don Fernando Saturio, que ha sumado a su equipo dos lugartenientes exquisitos, José Manuel Valero Soriano y José Ramón Bonilla. Valero montó el gran programa tras el buen yantar. Un recuerdo a las gentes del toro desaparecidas: Fandiño, Dámaso González, Palomo Linares, Gregorio Sánchez, Manolo Cortes, el mexicano Miguel Armillita, el mítico ganadero Victorino y Pepe Cerdán (José Cerdán Lasanta), el corralero de la plaza de toros de Zaragoza, que el día de la alternativa de Luis Francisco Esplá, 23 de mayo de 1976, sufrió una grave cornada a astas de un toro de Manuel Benítez devuelto a los corrales. Paco Camino era el maestro de la ceremonia y Niño de la Capea, el testigo. Buen cartel. Valero Soriano cantó las excelencias de Serafín Marín, juncal figura y torería con barretina, Bonilla ensalzó la tarea de la asociación Mar de Nubes, enseñar a los niños que quieren jugar al toro y practicar con los aficionados a este arte, y Fernando García Terrel me sacó los colores de esta historia mía que nace en la cómoda supervivencia de una heredada afición. A Serafín Marín le recordé que la primera entrevista que hice en mi vida fue a un torero catalán, Mario Cabré, al novillero Jorge Isiegas, revelación de la torería aragonesa, que su abuelo Octavio fue en los años 40 y 50 del siglo pasado un novillero muy activo aunque no recuerdo que diera al paso decisivo, me congratulé del poético Mar de Nubes y que el primero que contemplé en mi vida antes de montar en un avión lo presencie en el Moncayo, desde la Peña del Cucharón, encima de donde estaba la residencia del obispado de Tarazona. Antes de cenar había que rezar el Rosario. El novillero Miguel Cuartero es el alma de tan curioso empeño: toreo de salón para los niños y tentaderos para los aficionados prácticos. Y rematé mi parlamento con mi especial agradecimiento a García Terrel porque su hija Beatriz ha sido dos años profesora de mi nieta Blanca. En mis nietos fundamento todas las ilusiones de futuro.

Nota buena: 
He leído en Heraldo que la Diputación de Zaragoza no ha concedido la prórroga del contrato de arrendamiento de su plaza de toros a la empresa de Simón Casas y Cia porque los propios empresarios han confesado que han aumentado los abonos, la cifra de asistente a los festejos de la Feria del Pilar y se había superado la complicada situación en la que dejó la plaza el empresario anterior, Serolo. Uno, en su inocencia, deducía que esas eran poderosas razones para prorrogar a la empresa autora de esa buena gestión. Al parecer, la Diputación ha pensado que es el momento de aumentar sus beneficios con un nuevo contrato de arrendamiento. ¿Hay moros en la costa? ¿No hubiera sido preferible el consolidar las mejoras contempladas? Recuerdo la decisión de hace unos años de aplicar a la explotación de la plaza una gestión directa y todavía no se han divulgado los negativos resultados de aquella gestión. Creo que fue Napoleón el que recomendó no hacer mudanzas cuando las cosas están complicadas y el toro está en un tiempo convulso. Simón Casas ha acertado en muchas cosas y, ante todo, en la publicidad del espectáculo. Elemental, amigo, Watson.

Por fin, ¡Manolete hijo predilecto de Córdoba! / por Rafael Comino Delgado


Muchos hijos de Córdoba merecen ese nombramiento, pero tanto como Manolete creo que muy pocos. Manolete ha transcendido mucho más allá de la propia Tauromaquia, y ha dado honor y gloria a Córdoba en todo el mundo, no solo por sus valores taurinos, que son indiscutibles, sino también por sus valores como hombre, pues es, a nuestro entender, fiel exponente de la verdad, la dignidad, la hombría de bien y la honradez.


Por fin, ¡Manolete hijo predilecto de Córdoba!

Rafael Comino Delgado
En el escudo de la ciudad de Córdoba, reza la siguiente inscripción: "Córdoba, casa de guerrera gente y de sabiduría clara fuente". Yo diría "clara y grande fuente". De hecho Córdoba tiene muchísimos personajes destacados en todas las ramas del saber, de la Cultura, pero especialmente en Tauromaquia la lista es larga e incuestionable. 

El ilustre poeta cordobés, Domingo Echevarría, escribió los siguientes, bellísimos, versos al respecto: Que tienes Córdoba mía para el arte del Toreo /Que pareces elegida por un capricho del cielo./Será por tu gente seria, que tú seas la mejor./ Será el duende de tu tierra./Será que lo quiso Dios.

Además de otros muchos, están los cinco Califas y Juan Serrano "Finito de Córdoba" (nacido en Sabadell, pero se considera cordobés a todos los efectos), que aunque todavía no es califa, si es el torero de más calidad de la Historia y, sin duda, de los que yo he visto.

Uno de los califas, el cuarto, Manuel Rodríguez "Manolete", acaba de ser nombrado, por el ayuntamiento de la ciudad, Hijo Predilecto, aunque con los votos en contra de IU y (Ganemos) Podemos.

Muchos hijos de Córdoba merecen ese nombramiento, pero tanto como Manolete creo que muy pocos. Manolete ha transcendido mucho más allá de la propia Tauromaquia, y ha dado honor y gloria a Córdoba en todo el mundo, no solo por sus valores taurinos, que son indiscutibles, sino también por sus valores como hombre, pues es, a nuestro entender, fiel exponente de la verdad, la dignidad, la hombría de bien y la honradez.

Para hacerse una idea de lo que Manolete ha significado y significa, solo decir que, además de ser el padre de la Tauromaquia moderna, es el torero más cantado, con gran diferencia. Don Fernando del Arco ha publicado dos libros, en los que recoge 1.400 poemas dedicados exclusivamente a Manolete por los poetas. Y una personalidad, de talla mundial, como Orson Welles, dijo: "He visto grandes faenas de Manolete, pero no he conoció a ninguna persona que sea más grande, como hombre, que Manolete. Si yo fuera español, estaría orgulloso de haber vivido en el mismo siglo que él".

Y es que Manolete, además de haber sido un grandioso torero, un innovador, como hombre fue más grande aun, prueba de ello es que sus mayores loadores son sus propios compañeros.

Mi enhorabuena a todos los cordobeses que, de alguna manera, han apoyado, y están de acuerdo con este nombramiento, y a los que se han mostrado en contra les digo que la bondad de espíritu, la lealtad de corazón y la humildad de alma, virtudes que poseía Manolete en muy alto grado, están por encima de cualquier ideología política.

Yo, como persona, como aficionado y como cordobés de corazón me congratulo sobremanera por este nombramiento .

Ferrera, el año de los prodigios / por Álvaro R. del Moral



El diestro extremeño, después de dos campañas en barbecho, ha sido el mejor intérprete de 2017. Como remarca Álvaro R. del Moral "ha reinterpretado el toreo de muleta como un tratado de armonía que nos reconcilia con el tronco del toreo más clásico". Y la afición se lo ha reconocido, aupándole el pódium de sus favoritos. Con el mérito añadido de conseguirlo después de más de año y medio sin actividad, por aquella lesión traumatológica que sufrió en la plaza de Muro.


Después de año y medio inactivo
Ferrera, el año de los prodigios

Álvaro R. del Moral
Ferrera había pasado completamente en blanco la temporada 2016. Tuvo que cortar por lo sano al comenzar el verano de 2015. Las dificultades para sanar la fractura de radio que se produjo en el coso mallorquín de Muro le iban a tener casi dos años en barbecho pero la vuelta, por fin, se pudo materializar en la bombonera de Olivenza en el estreno del último año taurino. Antes del eclipse ya se hablaba del concepto renovado y la madurez del diestro extremeño. Lo que no se podía atisbar es que iba a volver al toreo reconvertido en uno de los mejores intérpretes del momento dejando lejos, muy lejos, esa imagen de trotaplazas que –posiblemente– eclipsaba su auténtico sentimiento interior como lidiador.


Sevilla es, seguramente, la plaza que mejor le ha visto. Ferrera ya había sido el autor de las mejores faenas en la Feria de Abril de 2014 y 2015. En ambas ocasiones se había enhebrado a la perfección a sendos toros de Victorino Martín, la misma ganadería que había escogido para volver –sin alivios ni recompensas– a la plaza de la Maestranza. Fue el 29 de abril. El torero de Badajoz, que tuvo pocas opciones con su primero, supo reivindicar la lidia como espectáculo sin perder su eficacia. La batalla vino después, un toma y daca con un fiero ejemplar llamado Platino que habría sido muy distinto en otras manos. La faena comenzó como riña; después se trocó en un combate de esgrima y acabó siendo una postrera lección de torería en la que no faltó su proverbial toreo zurdo. Le dieron una oreja. Había merecido las dos. Ferrera ya se había adueñado de la Feria.

Y en Sevilla fue la épica pero, sobre todo, la lírica. El faenón definitivo llegó en un día a contrapelo, con ese peculiar público del Sábado de Farolillos que no llegó a calibrar en toda su medida lo que estaba pasando delante de sus narices. Ferrera sublimó el toreo como tratado de armonía cincelando la faena de la Feria, de muchas ferias. Pero también cuajó la mejor de su vida. No se puede estar más templado, armónico o inspirado con un toro así. El toro de El Pilar acometía despacio y sin terminar de entregarse por completo pero sí atesoró una gran bondad que el gran diestro de Badajoz aprovechó en una obra que rozó la perfección. El trasteo fue fluyendo, como un concertino en un jardín, en estrofas musicales, ligadas con rara sincronía, dichas para adentro, satisfaciendo el alma de artista de un matador que estaba proclamando su mejor momento. Mató dos toros aquella tarde pero cuajó tres: hay que sumar al animal devuelto al que enjaretó un puñado de lances convertidos en caricias. Sin recurrir a las matemáticas, se había convertido en el triunfador absoluto de la Feria de Abril.


Y de Sevilla a Madrid, confirmando su condición de gran intérprete con otro ejemplar de Las Ramblas. Ferrera ya sonaba como torero del año. Pasó con nota por plazas de segunda como Cáceres, Burgos o Zamora pero volvió a encontrar en un gran escenario –Pamplona por San Fermín– el mejor altavoz de su excelente momento. Las orejas, una vez más, iban a ser lo de menos. Eso sí: las empresas no terminaban de abrirle el hueco que merecía este reencuentro con el toreo más eterno. Así está este negocio.

Casualidades de la vida..