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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 10 de abril de 2017

Raúl, yo sí he dudado / por Juan Manuel Rodríguez



Ayer, en el 29º aniversario de la Peña Ramón Mendoza, Raúl dijo "¡Hala Madrid!", para añadir a continuación lo siguiente: "Y, por si alguien tiene alguna duda, y nada más". Yo nunca he dudado del madridismo de Raúl, nunca; sí he dudado de su inteligencia fuera del campo; sí he dudado de su buenismo lleno de culpa; sí he dudado del complejo que transmitió fotografiándose, sonriente, al lado de un ex futbolista que venía de colgar un montaje de unos cerdos con la camiseta del Real Madrid en su perfil de Instagram


Raúl, yo sí he dudado


Mucha gente me ha preguntado si mi actitud hacia Raúl cambiará el día, que está próximo a llegar, en que éste acabe convirtiéndose en asesor del presidente del Real Madrid o lo que sea que le busquen. Pues no, mi actitud crítica hacia este año suyo como embajador no cambiará, del mismo modo que tampoco puedo olvidar todos los años de servicio con esa camiseta. Yo creo que, al no ser diplomático de carrera, a Raúl le ha sentado el cargo como decían que le sentaban los trajes al presidente Richard Nixon, o sea rematadamente mal. Y, por cierto, tampoco creo que sea un buen comentarista televisivo, y a las pruebas de sus transmisiones me remito. Raúl fue el número uno como jugador, podrá serlo en el futuro como asesor, vicepresidente, presidente o entrenador, pero como embajador ha sido un verdadero desastre y como analista me parece otro más del montón, incluso por debajo de la media.

Aunque no pasa nada, Ralph Fiennes también protagonizó Los Vengadores y no por ello vamos a retirarle el saludo. A Raúl le han asesorado mal o, simple y llanamente, no se ha dejado asesorar. Pero, lejos de pasarlo por alto, cuando se incorporé al Real Madrid habrá que seguir recordándoselo. Ayer, en el 29º aniversario de la Peña Ramón Mendoza, Raúl dijo "¡Hala Madrid!", para añadir a continuación lo siguiente: "Y, por si alguien tiene alguna duda, y nada más". Yo nunca he dudado del madridismo de Raúl, nunca; sí he dudado de su inteligencia fuera del campo; sí he dudado de su buenismo lleno de culpa; sí he dudado del complejo que transmitió fotografiándose, sonriente, al lado de un ex futbolista que venía de colgar un montaje de unos cerdos con la camiseta del Real Madrid en su perfil de Instagram; sí he dudado de la oportunidad de acudir a un acto del Barça en Nueva York para estrecharle la mano a un individuo que dice que Francisco Franco colaboró en los éxitos del club blanco; he dudado, sí, he dudado que fuera bueno para él concederle una entrevista al diario Sport, que es un periódico antimadridista.

Así que la duda, querido Raúl, no la inoculamos aquellos que dudamos... sino tú. Fuiste tú con tu actitud bienqueda quien nos hizo dudar. Para ti habría sido fácil decir "no", pero dijiste "sí", y con el "sí" llegó la duda. Dijiste "sí" a la foto con Stoichkov, cuando sabes que el búlgaro maltrata al Real Madrid. Dijiste "sí" al corrillo con Jordi Cardoner, que acaba de decir que no le gustan los valores que transmite el mejor club de fútbol del siglo XX. Dijiste "sí" a la entrevista con el Sport. Y no dijiste "no" cuando te preguntaron si algún día podrías trabajar para el Fútbol Club Barcelona. Y, repito, para alguien en tu privilegiada situación, habría sido facilísimo. Zidane, hace bien poco, lo dijo, dijo "no". Antes que él lo hizo también Pochettino. Faltaste al respeto a millones de madridistas y, de paso, abonaste el terreno de dudas y regalaste al mayor enemigo deportivo y social de tu Real Madrid la ocasión de restregarnos tu diplomacia de principiante por la cara. Pero veamos el vaso medio lleno: de ahora en adelante, y como dice mi amigo Jaime Ugarte, ya sólo puedes mejorar. Hazlo. Mejora. Mejora desde tu nuevo despacho en el Real Madrid y, por favor, no nos hagas dudar más.