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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 6 de mayo de 2017

Si yo fuera francés, votaría a Marine Le Pen / por José Javier Esparza



El argumento de combate que suele exhibirse para condenar a Le Pen es de corte ideológico: el Frente Nacional es ultraderechista, fascista, racista, etc

  • Ahora mismo Francia entera es un gran absceso que hay que reventar. Una presidencia de Macron sólo significaría que el absceso siga creciendo. 

Si yo fuera francés, votaría a Marine Le Pen

José Javier Esparza
Si yo fuera francés, votaría a Marine Le Pen. El mero enunciado de esta frase ya habrá suscitado, con toda seguridad, una oleada de animadversión. Esa es precisamente una de las razones por las que votaría al Frente Nacional. En “Doce hombres sin piedad”, la obra de Reginald Rose, se plantea la situación de un acusado al que ya todo el mundo ha condenado de antemano; sólo uno de los doce miembros del jurado duda sobre su culpabilidad, y finalmente convence al resto de que el acusado no era culpable. No creo que los argumentos que aquí voy a esgrimir en favor de Marine Le Pen vayan a convencer a nadie, porque este condenado ya está visto para sentencia a ojos del jurado, pero al menos se me permitirá sembrar la duda.

De entrada, hay unanimidades que despiertan sospechas. Es realmente sorprendente que detrás de Macron se hayan alineado tanto la derecha de Los Republicanos como la izquierda de los socialistas, tanto el dinero saudí como el lobby judío, tanto la banca Rothschild como la Unión de Organizaciones Islamistas de Francia, tanto el Gran Oriente de Francia como significativas personalidades eclesiásticas, además de la inmensa mayoría de los medios de comunicación, la totalidad del poder financiero, la Unión Europea, el PP lo mismo que el PSOE, etc. ¿Qué potencia es capaz de suscitar semejantes unanimidades? Sólo el poder. Un poder tan avasallador que incluso se considera con derecho a excluir de la vida pública a otro candidato, es decir, a una porción significativa de los ciudadanos. Mal asunto.

El argumento de combate que suele exhibirse para condenar a Le Pen es de corte ideológico: el Frente Nacional es ultraderechista, fascista, racista, etc. Ahora bien, es difícil saber qué quiere decir exactamente eso hoy en día. Las filas del Frente Nacional están llenas de inmigrantes de primera generación. Por otra parte, ¿acaso las libertades públicas corren riesgo con Marine Le Pen? Es difícil creerlo: el Frente Nacional ha gobernado ya en numerosas instancias municipales y nadie podrá decir que allí las libertades públicas han menguado. Por el contrario. Macron ha formado parte de un gobierno que sí ha aprobado leyes estrictamente liberticidas, como esa que prohíbe informar a las mujeres que van a abortar de las opciones alternativas que tienen en la mano. ¿Quién es de verdad un peligro para las libertades públicas? Por eso yo, si fuera francés, votaría a Marine.

Con frecuencia se dice por ahí que una victoria de Marine Le Pen significaría llevar a Francia a la catástrofe. Eso es una incógnita, ciertamente. Lo que pasa es que la catástrofe, en Francia, ha llegado ya: ha sido la política de Hollande, y resulta que Macron ha sido su ministro de Economía. ¿Hay que pensar que ahora Macron, en el gobierno, hará una política distinta y más eficaz que la que hizo en el gobierno? Eso es puro pensamiento mágico. Es verdad que la situación de Francia es catastrófica. El aspecto económico es sólo uno de ellos. Para salir del hoyo, al gobierno francés se le ocurrió, en tiempos de Sarkozy, crear un comité donde –oh, sorpresa- ya estaba Macron. El candidato del sistema siguió después con Hollande, y nada menos que como ministro, y los resultados fueron aún peores. Macron es responsable directo de la catástrofe económica de Francia. Por eso yo, si fuera francés, votaría a Marine.

Vamos a ver: lo que ha pasado en Francia en los últimos años es una calamidad en todos los órdenes, y en todos y cada uno de ellos aparecen detrás Macron o las instancias que ahora le apoyan. El país se ha llenado de miedo por el terrorismo islamista, y Macron está entre quienes insisten en que el islam no es un problema. El orden público se ha hundido por la inmigración descontrolada, y Macron está entre quienes sostienen que la inmigración es “una oportunidad económica”. La educación –que era la joya de la corona- está naufragando por los dislates del Gobierno socialista, y Macron ha formado parte de esos gobiernos. La economía zozobra, y la economía es Macron. Raro es el francés que no ha sufrido en sus carnes las consecuencias de los errores de la Unión Europea, y resulta que el candidato de la UE es Macron. Por eso yo, si fuera francés, votaría a Marine.

Hablemos un poco de la Unión Europea. Desde que el euro entró en vigor, la realidad objetiva es que el coste de la vida ha crecido hasta un 14% mientras que los salarios sólo han aumentado un 6% -y estas cifras son las más benevolentes de cuantas se han ofrecido al respecto-. El paro ha aumentado de forma exponencial y ha sacudido de manera especial a los más jóvenes. Las generaciones que protagonizaron el prodigioso periodo de los “treinta años gloriosos” del desarrollo económico han de ver ahora cómo sus hijos, con toda seguridad, vivirán peor que ellos. Nadie entiende qué está pasando. Por qué la agricultura o la ganadería, que teóricamente eran sectores privilegiados frente a los de otros países, son ahora nichos de miseria y suicidios. Por qué la gran industria francesa, supuestamente orgullosa de la cualificación de sus trabajadores, se marcha ahora a otros países para encontrar mano de obra peor cualificada pero más barata. Por qué la gran crisis migratoria, que la mayoría de la población ha vivido como una amenaza, ha sido sin embargo propiciada por la propia Unión Europea. ¿Es esta la Europa que querían los franceses? ¿Son estos los beneficios de la Unión? Por eso yo, si fuera francés, votaría a Marine.

¿Sería una catástrofe salir de la Unión Europea? Es posible. Pero lo seguro es que la catástrofe será seguir en estas condiciones o incluso acelerar el proceso, como Macron pretende. Cuando uno extravía el camino, lo sensato es parar, retroceder y buscar el lugar donde todo se torció. Lo que propone Marine Le Pen se parece mucho a esto. Todo lo contrario que Macron. Ahora mismo Francia entera es un gran absceso que hay que reventar. Una presidencia de Macron sólo significaría que el absceso siga creciendo. Por eso yo, si fuera francés, votaría a Marine.